Una notaría es una entidad cuya intervención otorga carácter público a los documentos privados que se le presentan, además de garantizar la legitimidad de los mismos. En una operación de compra venta de una vivienda, una vez que la transacción está acordada y la hipoteca concedida, el notario debe certificar el cambio de propiedad. Se debe recurrir a los servicios de una notaría aunque no sea necesario solicitar una hipoteca.

¿A cuánto ascienden los gastos de la notaría?

Los honorarios que percibe el notario dependen del precio de la vivienda. Aunque puede variar en función de si existen avalistas, del número de copias que deban emitirse de la escritura o de su extensión. No obstante, no son impuestos por el profesional, sino que están determinados por ley, mediante un arancel que es el mismo para todos los ciudadanos. En el caso de que se haya solicitado una hipoteca, habrá que pagar por dos escrituras, pero no si se trata de una compra a tocateja o por medio de subrogación. Así por ejemplo, si queremos comprar una vivienda de 250.000 euros para la que hemos pedido 175.000 euros de hipoteca, deberemos pagar a la notaría unos 900 euros por la escritura de compraventa y la de la hipoteca.

¿Quién elige al notario el comprador o el vendedor?

Como entre el comprador y el vendedor hay siempre intereses contrapuestos, es esencial la participación de un tercero independiente que controle la legalidad y asesore a ambas partes sobre las soluciones más convenientes. Si exista acuerdo entre ambas partes, pueden acudir al que quieran. De lo contrario, lo elige el comprador. Eso sí, con ciertos límites que impone la propia localización del inmueble. Si la vivienda se encuentra en Sevilla, el notario debe ser de la ciudad o de los alrededores, pero no de Madrid, por ejemplo.