El Euribor es un índice, un valor numérico que indica el tipo de interés medio al que las entidades financieras se prestan dinero en el mercado europeo. Cada vez que un banco pide dinero a otro se fija un tipo de interés y para calcularlo se toma como referencia el Euribor. De este modo todos los bancos pueden calcular el ‘precio’ de sus préstamos de manera más sencilla y acorde con el mercado.

Hipotecas y Euribor

Las personas que hayan solicitado una hipoteca variable con referencia al Euribor, tienen que tener en cuenta las subidas y bajadas de este índice ya que variará en función de su valor. Si el Euribor sube, la cuota subirá también. Si por el contrario el valor de este índice disminuye, nuestra cuota mensual bajará. Por ejemplo, si nuestra hipoteca se ha concedido a un 1% + Euribor y en el momento de calcularla el valor de este índice es del 2%, el interés total será del 3%. Si el Euribor sube al 4%, entonces el interés que tendremos que pagar será del 5%.

Estos cambios, en función de si son al alza o a la baja, pueden beneficiar o perjudicar al hipotecado. Para evitar esta incertidumbre existen las hipotecas de tipo fijo, las cuales no variarán en función del Euribor, ya que el interés que se paga mes a mes permanece invariable. Una buena opción para los que prefieren algo más estable, aunque no necesariamente más rentable.

El valor de este índice depende de multitud de factores como el nivel de deuda de los países, el crecimiento económico, la inflación, la solvencia de los bancos e incluso la confianza del consumidor. Para fijar una cifra se toma como referencia a veinticuatro de los principales bancos europeos y las transacciones que realizan entre ellos.
Existen hasta ocho tipos de interés Euribor diferentes como el semanal, el mensual o el anual. Este último es especialmente relevante porque es el que se usa para calcular la cuota de los préstamos hipotecarios de tipo variable que usan como referencia este índice.