Los cuartos húmedos son aquellas estancias de la casa donde el agua está presente de manera directa o indirecta y por lo tanto han de estar especialmente acondicionados para ello. Los cuartos de baño se engloban dentro de este tipo, pero también un espacio dedicado a lavar y secar ropa, una sala de calderas o un lavadero.

¿Cómo debo acondicionar un cuarto húmedo?

Los cuartos húmedos deben tener unas condiciones especiales de ventilación y los materiales de construcción deben ser adecuados.

Es conveniente que haya una salida de aire directa al exterior, bien por un tubo y una rejilla o mediante un extractor de aire automático. Estos aparatos ayudan a conducir el aire al exterior mediante un ventilador que puede funcionar de manera continua o sólo en circunstancias prefijadas, según la necesidad. Al ser importante mantener unos niveles de humedad y temperatura para la salubridad del edificio, puede ser conveniente instalar unos sensores para poder adaptar el espacio de la mejor manera posible.

En estos cuartos suele haber tuberías al descubierto, además de válvulas y llaves de paso. Este tipo de instalaciones produce un cambio muy drástico en la temperatura y en el nivel de humedad con lo que es conveniente instalar los mencionados aparatos o bien aislarlos para que no afecte a las paredes, la pintura u otros elementos de la estancia.

 ¿Qué debo tener en cuenta en un cuarto de baño?

En el caso de los cuartos de baño, todos los elementos se esconden de la vista con lo que es necesario por un lado contar con materiales adaptados a este entorno (cerámica, metal o cristal) y disponer por otro de un acceso fácil a las llaves de paso y de corte. La mayoría de las veces la humedad se debe a una excesivo aislamiento, que permite que el agua se condense y cree humedades. Para evitarlo es importante disponer de una ventilación adecuada.