Una cooperativa en el caso de viviendas, es una agrupación de personas que se juntan para asumir los gastos de compra de una vivienda en conjunto, para conseguir las mejores calidades y precios posibles sin depender de un intermediario. De este modo en lugar de esperar a que una constructora independiente ponga pisos a la venta para que después los compradores paguen por ellos, son estos mismos los que por propia iniciativa, asumen los gastos de compra del terreno, la construcción y los seguros, ahorrándose en el proceso el margen que aplica una empresa constructora tradicional y obteniendo a cambio un precio final mucho más reducido que el precio medio de mercado.

Características de las cooperativas

  • La cooperativa debe estar inscrita en el Registro Nacional de Cooperativas, un organismo a nivel nacional que vela por su buen funcionamiento.
  • Las aportaciones deben realizarse a una cuenta bancaria cuyo titular debe ser la cooperativa y éstas deben estar aseguradas por una compañía de seguros o una entidad bancaria.
  • Para ser socio de la cooperativa hay que realizar una aportación al capital social y además una serie de cuotas destinadas al mantenimiento y funcionamiento diario de la misma. Las aportaciones al capital social son siempre reembolsables aunque puede haber condiciones para recuperarlas.
  • El tiempo medio de una promoción de viviendas por este método suele ser de dos a tres años, dependiendo de los plazos estimados para ejecutar la obra.
  • Cada uno de los socios tiene unos derechos y obligaciones por lo que es obligatorio que la cooperativa entregue a cada uno una copia de los estatutos y los reglamentos.

Antes de unirse a una cooperativa es importante conocer las características de la sociedad, su funcionamiento, y qué tipo de obligaciones y derechos adquiere. Tener toda la información de cada uno de los pasos que da la agrupación es imprescindible para controlar debidamente los plazos y los precios para que todo salga bien.