Una empresa constructora es aquella que se encarga de todo el proceso de edificación del edificio. Estrictamente una constructora no tiene por qué poseer el suelo ni ser la empresa que se encargará de venderla una vez terminada. Su papel se limita exclusivamente a levantar el edificio.

¿De qué se encarga exactamente una constructora?

El primer paso es la proyección de los planos, tarea de un arquitecto. El arquitecto suele trabajar de manera independiente de la constructora pero aún así debe estar en contacto directo con la constructora. Esta última debe gestionar los plazos y contratar, en el caso de que sea necesario, a los profesionales encargados de realizar la obra. Albañiles, fontaneros, electricistas… Coordinarlos y asegurarse de que los proveedores de las materias primas es responsabilidad de la constructora.

Procesos en la construcción de una vivienda

  1. Preparación del terreno y cimentación. Se nivela el terreno, coloca un encofrado de madera que sirve de plantilla para los cimientos, y cava los hoyos y zanjas.
  2. Obra gruesa completa: Primero se realiza la estructura de pisos, paredes y techos (esqueleto de la casa). Después viene la obra gruesa de plomería, sistemas eléctricos y HVAC, además de todo el aislamiento.
  3. Inicio de los acabados exteriores. Se colocan los ladrillos, estuco, piedras o revestimiento. Además se instalan las vías de acceso y caminos exteriores.
  4. Finalización de los detalles interiores. Puertas interiores, zócalos, marcos de ventanas. También se da la capa final de pintura a las paredes.
  5. Instalación de revestimientos para pisos y encimeras. Finalización de la nivelación de exteriores. Se instalan las baldosas de cerámica, recubrimientos de vinilo o pisos de madera, además de las encimeras o topes.
  6. Finalización de los ajustes mecánicos. Instalación de accesorios de baño, así como los eléctricos.
  7. Recorrido final. La constructora te hará un recorrido final al cliente por su casa para que conozca sus características y el funcionamiento de los sistemas.