En el recibo de la luz la mayor parte del gasto suele corresponder a la calefacción o el aire acondicionado (en el caso de que tengamos) y a los electrodomésticos. Con las luces LED, la iluminación se ha convertido en un problema menor cuando hablamos de consumo, así que tenemos que centrarnos en los aparatos eléctricos si queremos ahorrar.

Mejores horas para consumir electricidad

Durante el día el consumo general varía y el precio de la electricidad va acorde con este consumo. Hay varios tramos diferenciados pero podemos identificar dos principales: el periodo valle (de 22:00 a 12:00) y el periodo punta (de 12:00 a 22:00). La idea es posponer las tareas que consuman más electricidad (lavadora, plancha, vitrocerámica, aspirador…) y realizarlas en las horas cuando la electricidad es más barata. No obstante hay muchos aparatos que han de usarse de manera más o menos constante (como la nevera) y donde es más complicado ahorrar con este sistema.

Trucos para ahorrar electricidad con tus electrodomésticos

  • Adquiere siempre electrodomésticos eficientes de clase A o superior. A la larga el ahorro en luz compensará el sobrecoste al adquirirlo.
  • No pongas el lavavajillas o la lavadora si no están completamente llenos ya que si no tendrás que ponerlos más a menudo y eso implica más gasto.
  • Utiliza siempre programas ECO en tu lavadora. Lavar con agua fría supone un ahorro considerable en electricidad y ciclos cortos también ayudan y suelen ser suficientes para un lavado correcto de las prendas.
  • La nevera debe ser de clase A, pero cuando más pequeña mejor. Si no usamos todo ese espacio no tiene sentido adquirir un aparato que consume más solo por el hecho de ser más grande. Además hay que procurar que esté lo más limpia posible ya que la suciedad y la escarcha incluyen en el ciclo de frío de la máquina y aumentará el consumo al no estar correctamente optimizado. De igual manera, procura mantener la puerta abierta el mínimo tiempo posible y deja que los alimentos se enfríen antes de guardarlos, ya que si no forzamos al motor de la nevera a crear más frío para mantener la temperatura y gastará más.
  • Apaga la placa unos minutos antes de terminar de cocinar. El calor residual nos dará el toque final sin necesidad de tenerla conectada. Cuando tengas que elegir una sartén o una cazuela, utiliza la más pequeña posible y usa siempre el quemador del tamaño correcto.
  • Cuando uses calefacción eléctrica o aire acondicionado revisa bien las temperaturas a las que se activarán. No es adecuado conectar el aire acondicionado con temperaturas inferiores a los 24º o incluso algo más, y en el caso de la calefacción, una temperatura de 21º debería ser suficientemente confortable. Si tienes frío ponte un jersey.
  • A la hora de usar la plancha procura hacerlo todo de una vez para no tener que conectarla más de lo necesario. La energía necesaria para calentarla es considerable, por eso es mejor hacer todas las prendas de una vez.
  • No uses el secador si no es estrictamente necesario. Si tienes opción de que seque al aire es una opción mucho mejor ya que ahorraremos mucha energía. Si necesitas usarlo, procura que sea durante el menor tiempo posible.
  • Utiliza regletas con interruptor para desconectar varios aparatos eléctricos por la noche de una vez. La televisión por ejemplo consume energía si está en modo stand-by. Es conveniente dejar todo apagado completamente cada vez que se sale de casa durante varias horas (a trabajar por ejemplo) o se va a dormir.

Un uso racional de la electricidad

Pese a que cada aparato tiene sus características y es necesario usar muchos electrodomésticos a lo largo de un día, el truco para ahorrar es cambiar los hábitos de consumo y procurar usar los aparatos solo cuando sea necesario. Un uso racional de la electricidad nos ahorrará mucho dinero a lo largo del año.