El salón es el alma de la casa, el lugar en el que más tiempo pasamos y que, generalmente, usamos para relajarnos y pasar tiempo con la familia. Por esta razón, es importante que nos sintamos cómodos y que tengamos esa sensación de calidez que da el hogar. Es cierto que insuflar calidez al salón requiere de dedicación. Pero nadie dijo que tener una casa de revista fuera coser y cantar. Y es que además de aprovechar al máximo el espacio disponible con los recursos que tenemos, debemos conseguir que la estancia transmita nuestro propio estilo, nuestra propia personalidad. Solamente de esta forma, podremos llamarlo hogar.

Por eso, si estás pensando en darle un lavado de cara a tu salón o buscando elementos que aporten calidez a la estancia, a continuación te traemos algunos consejos e ideas que seguro que te resultan muy útiles y te ayudan a inspirarte.

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Coloca algunas alfombras

Las alfombras son uno de los mejores elementos decorativos para dar calidez al salón, especialmente cuando tenemos un suelo frío de piedra natural o mármol. Pero además, nos ayudan a crear la sensación de que existen ambientes diferenciados dentro de la estancia. Apuesta por los tonos ocres y marrones para darle calidez al salón y, al mismo tiempo, darle un agradable toque natural.

También puedes decantarte por las alfombras de lana, cálidas en invierno y frescas en verano. Pero evita las de pelo largo, ya que solamente sirven para acumular polvo. En cambio, las de nudos cortos y densos son una excelente opción.

Un sofá confortable

El sofá es el verdadero protagonista de cualquier salón, por lo que es importante que sea cómodo y estéticamente bonito. Si no puedes permitirte comprar uno nuevo, puedes tapizar solamente los cojines del asiento y el respaldo. Pero si vas a cambiarlo, recuerda que las formas redondeadas aportan más calidez. En cuanto a los cojines, elígelos de diferentes tamaños para ganar dinamismo. Eso sí, evita los excesos.

Las mantas con pelo largo y suaves al tacto son una de las mejores opciones para abrigar el sofá. Son un excelente aislante del frío, pero además ayudan a absorber la humedad del ambiente. Aquellas composiciones que vienen mezcladas con lana ofrecen un tacto muy confortable.

Combina bien los textiles del salón

Los colores y texturas de los textiles son un elemento fundamental a la hora de dar calidez al salón. En este sentido, las mejores opciones son los tejidos de pana, terciopelo y chenilla. Debes saber que las combinaciones de una misma gama de color transmiten orden y serenidad.

Da protagonismo a la librería

Si queremos integrar la librería con el ambiente y disimular su presencia, lo normal es que sea del mismo tono que las paredes. No obstante, también puedes elegirla en un color distinto, más suave que las paredes para que haga contraste y destaque. De esta forma, se verá más iluminada y más acogedora. También puedes añadirle algunas luces LED en las baldas o unos portavelas con acabados dorados. Los dorados multiplican la luz.

Naturaleza dentro del hogar

Los colores que predominan en la naturaleza ayudan a arropar nuestra casa con todos sus matices. Puedes incluirlos a través de los propios muebles, pero también de los elementos decorativos. Eso sí, intenta que los tonos verdes y marrones siempre vayan sobre una base neutra. También puedes crear centros de mesa con flores silvestres y complementarlas con piñas y ramitas.

Este tipo de elementos son perfectos para poner una nota de color en la estancia. Lo más recomendable es apostar por tres puntos de verde. Uno en la chimenea, otro en la mesa de centro y otro en la mesa auxiliar. Puedes utilizar plantas y flores diferentes, pero recuerda que con el mismo color, la estancia se verá más armónica.