A veces, inevitablemente nos llevamos trabajo a casa. Tener un lugar donde poder estar trabajando es un lujo, sobre todo si nuestra vivienda es pequeña. Dedicar una estancia para la creación de “un espacio de trabajo” es difícil y finalmente todos recurrimos a instalarnos en algún rincón del dormitorio o huequito en el salón. Pero, y si tuviéramos una habitación donde colocar todos nuestros libros, el ordenador y además nuestras cosas del trabajo.

En el piso piloto de Residencial Célere Puerta del Retiro se eligió una de las estancias para un uso más “ejecutivo”, aprovechando la luminosidad de la habitación, la decoración se centró en tonos blancos para las paredes, una mesa de cristal con metal, una silla muy cómoda con aspecto muy innovador y muy de moda actualmente. Asimismo, creamos un “rincón de pensar” con una gran alfombra redonda de color rojo sobre la cual colocamos un sillón de estilo modernista en piel blanca -siguiendo con los tonos predominantes- de la estancia y sin romper el equilibrio.