Restaurar muebles antiguos puede ser una manera muy personal de decorar, además de estar recuperando parte de la historia de tu familia, aunque también supondrá un maravilloso aporte al medio ambiente, pues estarás renunciando al consumo de nuevos recursos.

Por supuesto, restaurar muebles antiguos constituye todo un arte que puede ayudarte a relajarte, sacar a relucir una adormecida creatividad y, cómo no, imprimir ese toque único a la decoración de tu casa.

De hecho, todos tenemos pululando por casa un mueble heredado de nuestros padres o abuelos o que, simplemente, necesita que lo actualicemos o que lo adaptemos a nuestros cambiantes gustos.

Te sorprenderá el cambio tan drástico que puede experimentar una vieja cómoda o una estantería con un color pasado de moda. Eso sí, hay que sopesar las posibilidades de restauración del mueble y qué aspecto queremos que tenga.

Por supuesto, el mueble no solo ha de ser antiguo, sin que la madera debe poseer cierta calidad. Podemos encontrar inspiración en diversas revistas de decoración donde los muebles antiguos que han sido sometidos a un exitoso proceso de restauración se han convertido en la pieza más importante de una estancia.

No en vano, los muebles antiguos están en boga, prueba de ello son los muebles asiáticos –con un siglo de antigüedad– que tras su rehabilitación, se venden a precio de oro en las tiendas vintage.

¿Qué necesito para restaurar muebles antiguos?

Además de grandes dosis de entusiasmo y ganas de trabajar, necesitarás una serie de herramientas básica para la restauración. Así, antes de lanzarte a la tarea, procura disponer de los siguientes productos:

  • Pinceles de diferentes grosores
  • Papel de lija de diferente granulometría. Ten presente, tal y como mencionamos en nuestro artículo dedicado al envejecimiento de la madera, que existen papeles del número 50, el más grueso, y los de 600, que son los más finos.
  • Trapos de algodón
  • Un destornillador
  • Cuchillas
  • Estropajos de aluminio

Además, necesitarás ciertos elementos para velar por tu seguridad. De este modo, es conveniente trabajar con una mascarilla y unos guantes de goma.

Problemas de carcoma

Es probable que, al ser un mueble con una cierta antigüedad, éste presente problemas de carcoma que será preciso erradicar antes de empezar con el proceso de restauración. Advertirás la plaga por pequeños agujeros en la superficie y serrín. Para resolverlo, aplica un producto anticarcoma con una brocha en cada hueco, después es preciso envolver el mueble con plástico.Te recomendamos que vuelvas a repetir la operación a las cada 48 horas. Tendrás que envolverlo de nuevo y dejarlo así durante cuatro días.

¿Cómo arreglar los golpes?

Si observas que hay golpes en la madera, puedes solucionarlo colocando un trapo mojado en agua o en leche caliente en la hendidura. Después sujétalo fuertemente con una cinta o cuerda y aguarda a unas horas para retirarlo. El golpe habrá mejorado.

Cambiar el tapizado

Ésta es una de las tareas habituales en una silla o sillón antiguo cuyo tapizado está bastante deteriorado. En este caso, podemos optar por desclavar la tela original con cuidado, copiar las medidas y escoger una nueva tela. Puede ser que esta tarea nos parezca algo compleja o que no tengamos las herramientas precisas para ello. En ese caso, podemos recurrir a los servicios de un tapicero.