Pedro Gila-Patrimonio

Según se desprende de la Encuesta Financiera de las Familias elaborada por el Servicio de Estudios del Banco de España, el porcentaje de hogares que dispone de su vivienda habitual en propiedad es de los más elevados de Europa, alcanzando tasas incluso del 73% en el decil de las familias con menores ingresos.  Para explicar este hecho es necesario entender bien la naturaleza de nuestro sistema hipotecario.

Para conseguir un adecuado desarrollo de este mercado, la regulación se ha dirigido fundamentalmente a crear un entorno de elevada seguridad jurídica y a dotarnos de los instrumentos que permitan a las entidades financieras captar recursos en volumen suficiente y a un coste ajustado para ser puestos a disposición de los potenciales compradores de una vivienda.

A la vista de lo anterior, es indudable el éxito alcanzado por nuestra actual regulación. En este sentido, instrumentos como las cédulas hipotecarias, con un saldo vivo a 30 de septiembre de 426.201 millones de euros, han constituido uno de los pilares sobre los que se ha asentado el desarrollo del mercado de la vivienda en nuestro país. Sin embargo,  la gravedad de la crisis económica y su duración  está colaborando a abrir el debate del alcance de la responsabilidad  del deudor,  considerándose la dación en pago como una vía útil para aliviar la situación de muchas familias. Sin duda, las situaciones dramáticas que está provocando esta  crisis, deben ser objeto de atención por parte de los poderes públicos, pero es importante señalar que cuestionar aspectos tan sensibles de nuestro sistema hipotecario puede dañar de forma grave las bases que nos han permitido disfrutar de un  elevado nivel de acceso a la vivienda para grandes capas de la población. Tratar de aliviar por esta vía los dramas sociales de esta grave crisis económica puede tener consecuencias indeseadas a medio y largo plazo, que se traducirán en un crédito hipotecario más escaso y caro y que dificultará en el futuro el acceso a la vivienda para las siguientes generaciones, un derecho consagrado en nuestra Constitución.