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El mercado inmobiliario español empieza a dar síntomas de mejora. Tras siete largos años de crisis inmobiliaria y financiera, empiezan a detectarse significativos cambios en el mercado cuya interpretación no puede ser otra que la de la recuperación.

Si es usted una de esas personas que lleva observando con atención el mercado, esperando que se den las condiciones más ventajosas para comprase una vivienda, le voy a dar varias razones para que se ponga en marcha, sobre todo si su objetivo es Madrid o Barcelona.

El precio medio de la vivienda ha sufrido en los dos últimos trimestres de 2014 un incremento del 1,4%, repunte al alza que no se producía desde 2007. Los precios de la vivienda en España, en términos generales, han tocado suelo y se han ido estabilizado durante el 2014. Quedan atrás siete años de caídas de los precios, que han regulado el mercado situándolo en valores realistas y asumibles.

Son muchos los puntos de España en los que los stocks que dejó la crisis ya han sido absorbidos. En términos generales, las ventas de viviendas crecieron en noviembre de 2014 un 14%, lideradas por la segunda mano con un crecimiento del 41,6% y frenadas por la una caída en las ventas de obra nueva del 20,6%. Los motivos de esta tendencia son tres: la ya apuntada estabilización de los precios;  que las operaciones de venta realizadas por los bancos sobre unidades de obra nueva, técnicamente se dan como segundas transmisiones; y finalmente la estrepitosa caída de estos años en el volumen de construcción de nuevas vivienda. Este impulso se ha manifestado en 15 de las 17 comunidades autónomas.

La ruptura de stocks de obra nueva que empieza a manifestarse en algunos puntos de nuestra geografía, se hace más evidente en las dos grandes capitales, Barcelona y Madrid. Esta situación de desequilibrio entre la oferta y la demanda, propiciada por la falta de actividad constructiva de los últimos años, con toda seguridad tendrá como consecuencia una presión de los precios al alza.

El mercado hipotecario, básico para que el mercado inmobiliario funcione eficientemente, está recuperando su pulso. Ya han quedado atrás las recapitalizaciones y las pruebas de estrés, hoy las entidades se marcan objetivos de crecimiento, prudente, pero crecimiento. En los últimos dos meses, al menos 12 entidades han bajado sus tipos para operaciones hipotecarias, ofreciendo diferenciales entre el 1 y el 1,55%. Los bancos han de mejorar sus márgenes de explotación y solo pueden hacerlo prestando, ya que la vía de la reducción de costes practicada durante la reconversión del sector ya no tiene recorrido. Durante el 2014, la concesión de nuevas hipotecas creció en España un 18%.

El mercado laboral ha cambiado también su tendencia durante el 2014, y en el 2015 se dejará de especular sobre el porcentaje de destrucción de empleo, para hacerlo sobre el de creación de empleo.

Finalmente, el crecimiento país también juega a favor de la recuperación del sector. La última previsión de crecimiento del FMI para España, se ha situado en el 2%, siendo las previsiones de la banca y del gobierno aún más optimistas (2.3%).

Todos los inicios tienen  un origen físico y otro temporal, y el inicio de la recuperación inmobiliaria no va  a ser distinto, el temporal tendrá como protagonista al 2015 y el físico situará su epicentro en las grandes capitales, Madrid y Barcelona. Mi consejo  si está usted interesado en comprar un piso en estas ciudades, es que no espere más y esté atento a todas las propuestas que vayan surgiendo en el mercado inmobiliario y en el hipotecario. Ha llegado el momento de pasar a la acción.

Roberto Blanco, director Territorial de Vía Célere Catalunya