¿Me paso a las cocinas eléctricas o me decanto por una de gas? Lo cierto es que ésta es una pregunta recurrente y uno de los grandes dilemas a la hora de decidir qué clase de cocina queremos en nuestra vivienda. Además, no todos tenemos claro qué diferencias existen entre las opciones que ofrece el mercado, así como tampoco las ventajas e inconvenientes de cada una de ellas. Por lo tanto, para esos dudosos, hemos decidido redactar este artículo con el ánimo de ayudarlos a salir del atolladero. Lo cierto es que muchos ríos de tinta han corrido respecto a este tema y los debates en torno a cuál es la mejor opción son bastante encarnizados.

Por supuesto, sin ánimo de sentar cátedra ni afirmar que las cocinas eléctricas son la mejor opción (ya veremos que probablemente no), vamos a examinar el tema pues estamos seguros que más de uno no sabe por dónde tirar.

¿Sabes en qué consisten las cocinas eléctricas?

Quizás no todo estén muy al tanto de las cocinas eléctricas y qué es lo que exactamente ofrecen. Por lo tanto, vamos a examinar en primer lugar las cocinas eléctricas. Así, nos encontramos con un tipo de fogones con placas metálicas de hierro fundido que incorporan una resistencia de diferente tamaño y potencia. Una de sus principales virtudes es que admite el empleo de una gran variedad de utensilios. En su contra, podemos citar que consumen una gran cantidad de energía y requieren de más tiempo para calentarse; aunque, eso sí, posteriormente mantienen muy bien el calor.

Suelen, además, contar con una placa en su parte superior y un horno en la inferior. Por supuesto, el tamaño de este último, así como el número de fogones son variables que repercuten en el precio de las cocinas eléctricas.

Sin embargo, es cierto que esta opción es cada día más minoritaria en las cocinas de los hogares españoles ya que muchos de ellos apuestan por otras fórmulas como las que les ofrecen las cocinas de gas, la inducción, o la vitrocerámica. No en vano, las placas eléctricas, dado que tardan en calentar, van perdiendo presencia.

Eso sí, se marcan el punto de su precio que suele ser más bajo que la competencia.

En cuanto a su aspecto, encontramos una amplia gama de cocinas eléctricas en el mercado de diferentes casas. Éstas incluyen un horno estático, en la que el calor emana simultáneamente tanto de la parte inferior como de la superior y un sistema de ventilado. Además, es posible cocinar alimentos al mismo tiempo y en diferentes alturas sin que ello suponga una mezcla de sabores u olores. También suele disponer de un horno multifunción para preparar alimentos muy voluminosos que requieren cocciones intensas.

Lo cierto es que ofrecen una estética vintage y muy original que quizás convenza a muchos apasionados de la decoración singular. Si eres de esos, adelante pues con esa pieza que es casi de coleccionista.

Un poco de historia acerca de las cocinas eléctricas

Si nos remontamos en el tiempo, veremos que las primeras cocinas fueron las eléctricas. De hecho, su invención data del año 1906. Curiosamente la primera de estas cocinas fue presentada en versión juguete.

Un breve repaso a la competencia de las cocinas eléctricas: las de gas, inducción y vitrocerámica

Las cocinas de gas se distinguen por ofrecer un fuego rápido y barato. Los más puristas suelen decantarse por este tipo de cocinas y lo más habitual es encontrarlo en los restaurantes donde se amolda a las necesidades de los cocineros. No obstante, son algo más difícil de limpiar que las restantes.

Por su parte, las de inducción y vitrocerámica se ajustan a los hogares donde se cocinan raciones más pequeñas. Además, resultan muy fáciles de limpiar y se controla con facilidad la potencia del fuego, pero hemos de tener presente que la electricidad, hoy por hoy, es una energía más cara que el gas. Por lo tanto, dicha elección no es la más módica.

También es cierto que los dudosos suelen decantarse por una fórmula mixta de vitrocerámica y gas, donde pueden decidirse por una u otra en función del tipo de comida que se dispongan a preparar.

Lo cierto es que la elección siempre vendrá condicionada por los gustos del cocinero, pues en este controvertido tema ésos son los factores que más pesan en la decisión final.

Otra forma de guisar con las cocinas solares

En toda esta explicación acerca de las alternativas para nuestra cocina también podemos mencionar a las cocinas solares. Una fórmula que, aunque puede parecer moderna y reciente, se remonta a 1767 cuando la inventó un naturista suizo llamado Horace de Saussure.

Así, en países como China y la India se han vendido cerca de 100.000 unidades. Lo cierto es que cocinar con los rayos del sol está muy en boga, además se puede preparar cualquier alimento con éxito.

En definitiva, cocinar es un gran placer que alimenta no solo el estómago, sino también el espíritu y las relaciones de familia y de amistad. No obstante, a veces es un quebradero de cabeza dar con la cocina que más cómoda nos resulte. Una vez más, conviene estar atento al tipo de comida que preparamos, las prisas que tenemos y si nos parece primordial que la limpieza se haga de una manera rápida y cómoda.

Esperamos que este artículo haya resuelto las dudas –o buena parte de ellas– de los lectores. Por supuesto, dejarse asesorar por los profesionales de la tienda a la que acudamos siempre es una buena idea.