La luz puede hacer que una habitación se transforme en un lugar acogedor o que un salón parezca más grande, por eso, tanto de cara al confort como de cara al estilo que quieras dar a tu casa, la elección de luz blanca o cálida es muy importante.

¿Te ha pasado alguna vez que cambias una lámpara de sitio y el efecto en la habitación se transforma? En decoración no solo influye la luz natural que da sensación de espacio, sino también la luz artificial, sobre todo cuando se trata de una casa pequeña.

¿Dónde utilizar luz blanca o cálida?

A la hora de decorar tu casa y colocar las lámparas puede que te surjan dudas de cómo hacerlo y de qué tipo de iluminación elegir: luz blanca o cálida. La regla general para una casa es la siguiente:

  • La luz blanca se suele utilizar en la cocina, baño, pasillo y zona de estudio.
  • La luz cálida se usa en habitaciones, dormitorios, salón, comedor y hall de entrada.

La luz blanca favorece la concentración y el estudio, mientras que la luz cálida es genial para el descanso y para lugares de la casa destinados a la relajación. Por lo general, la luz blanca y la cálida se suelen combinar y en el techo del salón puede haber, por ejemplo, una luz blanca para iluminar toda la estancia y en determinadas zonas puedes colocar lámparas de luz cálida para crear un ambiente más acogedor.

Lo más importante es que la luz que utilices no deslumbre y para ello puedes colocar un regulador de intensidad, tanto para luz blanca como para luz cálida.

¿En qué se diferencian la luz blanca y la cálida?

El color de la luz se mide con los grados Kelvin. Por lo general, se habla de 3 tonos: los cálidos que tienden más hacia el amarillo y están por debajo de los 3.300 grados Kelvin, los fríos que tienden hacia el color blanco y están entre los 5.500 y los 6.500 grados Kelvin y, finalmente, los neutros que son luces de nivel intermedio entre los 3.500 y los 4.100 grados.

Decora e ilumina tu casa

Ahora que ya sabes qué tipos de luz existen y la regla general para utilizarlas es hora de que te pongas manos a la obra y decores tu casa con lámparas. Lo primero que tendrás que pensar es cómo utilizas cada habitación habitualmente, porque no tiene sentido, por ejemplo, que pongas una zona de estudio en el salón con una lámpara de luz blanca, si luego no la vas a utilizar.

Si en el salón hay una butaca en la que sueles leer y relajarte, puedes colocar una lámpara de pie con luz cálida que ilumine el libro cuando lo lees. En el caso en que trabajes desde casa y tengas tu despacho en casa, lo más aconsejable es que escojas luz blanca o neutra para favorecer tu concentración mientras trabajas.

En el dormitorio puedes jugar con luz blanca en el techo y luz cálida en la lámpara que puedes tener junto a la cama. De esa forma también crearás varios ambientes. En cualquier habitación si quieres destacar un cuadro, un jarrón o una determinada zona, coloca una lámpara de luz cálida. Piensa en cómo crear escenarios y seguro que te surgen un montón de ideas.

¿Y tú que trucos tienes para decorar con luz blanca o cálida?