Los interiores minimalistas están cobrando fuerza en los últimos años. No en vano, hablamos de un estilo decorativo que defiende una concepción limpia del espacio donde los propietarios cuentan con los muebles precisos, y ni uno más, para su día a día. Lo cierto es que este estilo tiene su origen en la cultura japonesa, aunque fue el arquitecto Ludwig Mies Van Der Rohe quien a finales de los años 30 reivindicó la pureza de las formas e hizo suyo el famoso eslogan de ‘menos es más’.

Por lo tanto, los interiores minimalistas se desprenden de lo superfluo y de la decoración redundante que poco o nada aporta al espacio. Dicho estilo es una apuesta por los colores neutros y los muebles sencillos. Por supuesto, si tu intención es pasarte a este estilo decorativo, vamos a darte las pautas para lograrlo. Estamos seguros de que este estilo es lo que andabas buscando para tu casa y para tu vida.

Características de los interiores minimalistas

  • Elimina lo que resulte innecesario. Éste es el primer mandamiento de los interiores minimalistas. Así, habrás de realizar un ejercicio de imaginación y ceñirte a aquellos muebles que sí que aportan valor a tu casa. En suma, lo meramente decorativo no tiene cabido en este estilo.
  • La elección de colores es muy importante. Has de saber que los interiores minimalistas se distinguen por la monocromía; es decir, olvídate de la mezcolanza. Lo cierto es que se repite siempre el mismo color o éstos son muy similares entre sí. También las telas de cojines y sofás suelen ser lisas y se descartan los estampados. En definitiva, procura que los colores transmitan relajación. Por cierto, has de saber que el blanco es es color que impera en el minimalismo.
  • También los muebles presentan líneas muy sencillas. De modo que has de decantarte por líneas geométricas puras, rectas y materiales nobles.
  • El diseño es sumamente importante. Así, procura hacerte con piezas de vanguardia.
  • Si te gustan los cuadros, has de saber que en esta clase de decoración prima la utilidad; es decir, evita sobrecargar y procura que ese cuadro cumplan un fin concreto.
  • Aprovechamiento al máximo de la luz natural.
  • Olvídate de las cortinas. Si lo piensas bien, las cortinas restan luz a la estancia y, además, suelen cargar la habitación. De modo que te animamos a que te despidas de ella. Si lo ves imposible, trata de seguir las premisas que te hemos explicado con anterioridad.

En suma, en los interiores minimalistas prima la funcionalidad de todos y cada uno de los muebles. Lo cierto es que todos tienen asignada una función y ni uno solo tiene un carácter gratuito. Dicha corriente decorativa se sitúa en las antípodas del maximalismo, un estilo decorativo que busca la mezcolanza, el color y la disparidad de sus muebles pues en él caben todo tipo de piezas.

Recuerda que los seguidores de este los interiores minimalistas consideran que ‘la simplicidad es la máxima sofisticación’, algo que ya enunció en su día Leonardo da Vinci y que el minimalismo hace suyo a todas luces.