Teresa Marzo¿La ventilación? Aunque parezca mentira, la concentración de contaminantes en el interior de las viviendas puede llegar a ser mucho mayor que en el exterior si no se dispone de una ventilación adecuada, y este dato es muy importante ya que pasamos ¡más del 80% de nuestro tiempo en espacios interiores! Así que es una cuestión que tenemos muy en cuenta en el diseño de nuestros edificios,  porque nuestro hogar, es el lugar donde más tiempo estamos.

Actualmente la normativa española (CTE-DB-HS) que afecta a la construcción de nuevos edificios obliga a instalar unos sistemas de ventilación que garanticen un nivel mínimo de la calidad del aire interior, lo que implica una entrada de aire del exterior constante. Esta ventilación permanente de la vivienda penaliza mucho tanto la demanda energética como el confort acústico de la misma, ya que el aire “limpio” que entra a la vivienda está a la temperatura del exterior por lo que conseguir la temperatura deseada es muy costoso; por eso nosotros apostamos por un sistema de ventilación individual con recuperación de calor que lleva funcionando en países europeos como Francia, Alemania, Holanda, etc… desde hace más de 20 años, que consiste en que en invierno, sea cual sea la temperatura exterior, el aire entra en la vivienda a una temperatura de confort, gracias al efecto del recuperador y sistema de precalentamiento; y en verano se pone en funcionamiento el by‐pass que genera un refrescamiento nocturno gratuito, entrando en la vivienda aire a menor temperatura que la interior pero a una temperatura que genera confort.

El estado de la técnica actual ha avanzado mucho permitiendo obtener soluciones de ventilación completamente integradas en equipos compactos instalados en el interior de las viviendas consiguiendo mayores niveles de eficiencia energética y confort, además de una completa autonomía para los usuarios respecto al resto de vecinos de la comunidad.

El ahorro en calefacción (teniendo en cuenta sólo la mejora en la ventilación) es un valor complicado de concretar ya que depende de los hábitos de cada familia, pero sí que los estudios realizados demuestran que el ahorro en carga de calefacción para la zona climática de Madrid está alrededor del 30%.

Teresa Marzo, directora de proyectos de Vía Célere