¿Quieres saber cómo es la casa de Donald Trump? A pesar de que en los últimos meses no cesan de asaltarnos noticias relativas al flamante y controvertido presidente de los EE.UU., cuyas decisiones  asombran e indignan al mundo a partes iguales, en esta noticia nos vamos a limitar a hablar del estilo decorativo de Trump que durante años ha sido conocido, ante todo, por ser un potentado de los negocios más rentables y un adorador de lo suntuoso.

Así, el nuevo presidente de EE.UU. es dueño de un sinfín de propiedades, pero, sin duda alguna, Mar-a-Lago, situada en el estado de Florida, es quizás una de las más emblemáticas e incluso ha recibido el apelativo de Casa Blanca de invierno. Además, el hijo mayor de Donald Trump, Don, contrajo matrimonio en este residencia que también alberga un complejo hotelero perteneciente a la cadena familiar.

¿Cómo es la casa de Donald Trump de invierno?

Dichas instalaciones son todo un dechado de lujo y suntuosidad donde Trump ha impuesto su peculiar gusto.

  • La propiedad, que fue construida en 1933, dispone de aproximadamente 36.000 azulejos procedentes de principios del siglo XIX y que fueron colocados por su anterior propietaria.
  • Cuando Trump la adquirió, construyó un salón de baile de más de 1.800 metros cuadrados.
  • Se trajeron 204 metros cuadrados de mármol blanco y negro de un antiguo castillo ubicado en Cuba para el piso del comedor.

¿Y la casa de Donald Trump en Nueva York?

Por supuesto, Trump es famoso por sus numerosas propiedades ya que dispone de muchas a lo largo y ancho de los Estados Unidos. Una de las más famosas es la que se emplaza en el piso 66 de la Trump Tower de Nueva York. Desde este lujoso ático se disfrutan unas increíbles vistas de la ciudad con Central Park a sus pies.

Lo cierto es que este ático-dúplex es todo un alarde de dinero y pasión por lo suntuoso como demuestran las sólidas puertas dobles de bronce que dan acceso a la vivienda. Además, su decoración corresponde al estilo Luis XIV.

También su escalera responde a los caros gustos del novísimo presidente de los EE.UU. pues luce un impresionante mural neoclásico. Por su parte, el techo del salón reproduce uno de los hitos artísticos de nuestra historia ya que se trata de una copia de los frescos de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina del Vaticano.

¿Y qué ha pasado con la Casa Blanca?, ¿ha sido redecorada por su nuevo inquilino?

Para todos resulta más que manifiesto que Donald Tump es un gran forofo del dorado. De hecho, nada más aterrizar en su nuevo despacho de la Casa Blanca –el mítico despacho Oval–, Trump aprovechó para dar presencia al color oro. Así, reemplazó las cortinas granate del anterior presidente por unas de color dorado.  Los sofás también mudaron su color y han sido tapizados con ese dorado.

Respecto al resto de las estancias de la casa presidencial, poco ha trascendido al respecto, pero sí que se sabe que  Trump está obsesionado con cambiar el aspecto de la Casa Blanca y volverla más acorde a sus gustos. Así, ha pasado un tiempo consultando catálogos de cortinas y de decoración interior.

Seguro que es fácil adivinar que el dorado y un estilo decorativo recargado ganarán la partida en esta nueva Casa Blanca.