¿Jardines en miniatura? Ya no nos conformamos con la maceta, ¿verdad? Lo cierto es que si tenemos un balcón o residimos en un ático con una espaciosa terraza, tenemos la maravillosa posibilidad de atestarlas de plantas y disfrutar con su cuidado y contemplación. De esta manera, optamos por poner toldos y sombrear la zona, en caso de ser en exceso soleada, para que las plantas puedan crecer sanas.

Enredaderas, jazmines, buganvillas, helechos, geranios… Todo con un buen abono puede prosperar en nuestro jardín en miniatura. Pero ¿qué ocurre con los que no tenemos ninguna de estas dos posibilidades? ¿Debemos renunciar a contar con nuestro pequeño espacio de aire puro y naturaleza? Pues no, podemos también disfrutar de ellas.

Lo cierto es que en los últimos años se han popularizado los jardines verticales. Por lo tanto, no hay motivos para que nos resignemos. Vamos a analizar esta interesante opción de los jardines en miniatura.

¿Jardines en miniatura? ¿Conoces los jardines verticales?

Como decíamos, muchos de los actuales pisos de nueva construcción se construyen sin balcones. Una opción que nos priva de la posibilidad de decorarlo con macetas y plantas y explayarnos con su cuidado.

Por suerte, en los últimos años existe la posibilidad de los jardines horizontales. La pared soleada de la cocina, el pilar del salón, la entrada…, cualquier sitio puede reunir las condiciones idóneas para albergar un jardín en miniatura.

Así, los jardines verticales fueron ideados por un botánico francés llamado Patrick Blanc. El experto dio con una manera de cultivar plantas en una superficie horizontal y que, además, requerían poco mantenimiento. Para ello recuperó un método de cultivo denominado hidroponía, que ya emplearon en su día los aztecas. Sin embargo, Blanc logró prescindir del sustrato o tierra y halló un hábitat perfecto para que germinasen las plantas.

El ejemplo más palmario de un jardín vertical lo tenemos en Caixa Fórum de Madrid. Pocos habrán pasado por alto el enorme muro repleto de plantas que preside la entrada del edificio. ¿Qué te parecería disponer algo semejante en tu casa? Aunque, por supuesto, de dimensiones más modestas.

¡Pues adelante con ello! Así, puedes optar por construir tu propio jardín vertical en un palet. En internet abunda información al respecto y puedes encontrar blogs donde te explican al detalle cómo llevarlo a cabo. Desde luego si aúnas habilidades como el bricolaje y la jardinería, adelante. De hecho, las guías que circulan por la web son bastante buenas y pródigas en detalles.

Sin embargo, si crees que tal tarea te puede sobrepasar, puedes hacerte con tu jardín en miniatura de una manera mucho más cómoda acudiendo a alguna de las muchas empresas que ofrecen sus servicios. En los últimos años, han proliferado dada la gran demanda e interés que han suscitado estos jardines en miniatura.

No olvides que la naturaleza, aunque sea un pequeño pedazo de ella, aporta grandes beneficios a nuestra salud. Ve tomando nota de algunos de ellos: limpia el aire, aporta tranquilidad y limpia el polvo del ambiente. Además, puedes plantar albahaca o tomillo que luego te servirán para cocinar.

En suma, los jardines en miniatura son una decisión ganadora.