Se prevé que para 2020 haya 50 millones de objetos conectados a internet, unos 7 objetos de media por persona, es lo que se conoce como “Internet de las Cosas” o “Internet of Things”. El Internet de las Cosas conectará prácticamente cualquier objeto a la red, desde un coche que no necesita conductor, una nevera que te permite hacer la compra directamente al supermercado, un colchón que detecta las infidelidades…

El Internet de las Cosas nos hará la vida más fácil. Porque quién no quiere que cuando esté llegando a casa con su coche conectado, automáticamente se encienda la calefacción y te vaya preparando un café y que cuando entres por la puerta se conecte la televisión en tu canal preferido o suene tu canción favorita….

Las ventajas del Internet de las cosas son muchas, pero a su vez las vulnerabilidades son enormes, ya que el planeta entero estará conectado a la red, como si se tratase de un sistema cerebral. Por el hecho de estar conectados a internet, existe un riesgo y es por ello, que los ciber-delincuentes están afinando sus técnicas para delinquir porque el internet de las cosas tiene muchas brechas de seguridad.

El auge de los llamados «ransomware», está afectando a centros de datos basados en la nube. Y puede que llegue el día, y no será tan lejano, que nos pedirán un rescate por arrancar nuestro coche, o simplemente para poder acceder o salir de nuestra vivienda en caso de que la puerta funcione con domótica conectada a la red.

CÓMO AFECTA EL INTERNET DE LAS COSAS A LAS EMPRESAS 

La realidad, es que las empresas no pueden controlar la tecnología que entra a sus oficinas a través de sus empleados. Los inconvenientes del Internet de las Cosas hacen que el empleado sea el foco de interés de los ciberdelincuentes y que a través de éstos intenten acceder a la información de las empresas, motivado por las brechas de seguridad en los dispositivos móviles entre otros, porque quién no se ha conectado a una Wifi pública cuando viaja al extranjero o quién no se descarga una aplicación gratuita como Whatsapp sin leer todo lo que implica la descarga de una aplicación, tal como acceso total al contenido de tus contactos, fotos, videos…

Es por ello, que las empresas para mitigar estos riesgos deben reforzar y dotar de medios a sus equipos informáticos, empezar a formar y concienciar a toda la plantilla para que estén alertas ante cualquier ataque o fallo de seguridad, así como empezar a valorar la contratación de ciber-seguros, para aumentar la seguridad en el trabajo, puesto que con la llegada del Reglamento Europeo en Protección de datos habrá multas por incumplimiento de hasta 20 millones de euros o el 4% de la facturación de la empresa a nivel de mundial.

Autora: Belén Burguillos, responsable de Cumplimiento Normativo de Vía Célere.