angel cuervoLas expectativas de recuperación de la situación económica de España, a pesar de que algunos parámetros tardarán todavía varios años en recuperarse, ha favorecido notablemente el incremento de la confianza en nuestro país. Una de las primeras consecuencias ha sido la buena evolución de la deuda soberana, pasando en poco más de año y medio, de más de 600 puntos básicos a situarse por debajo de los 200 puntos y entre otras, más recientemente ha sido la mejora que ha supuesto el cambio de perspectiva del triunvirato de Agencias Internacionales de Calificación (Estándar & Poor’s, Moodys’s y Fitch) , que han hecho posible que nuestro país se haya convertido, merecidamente, en objetivo para los inversores internacionales y que afortunadamente nos hayamos convertido en un país de moda para la inversión.

El año pasado fue una clara prueba de ello por el número de operaciones que se realizaron y, en los últimos meses y después de varios años de ausencia total del capital extranjero en el mercado inmobiliario, se están invirtiendo cantidades muy significativas.

Los grandes fondos de inversión internacionales, algunos propiedad de inversores privados de reconocido prestigio, están compitiendo claramente en el sector inmobiliario realizando operaciones de toda índole: la compra de participaciones en empresas del sector, directamente la compra de activos, la compra de deuda de empresas e incluso adquiriendo a las entidades financieras casi todas las plataformas que poseían de gestión inmobiliaria. Este capital inversor, está llegando de países principalmente europeos y americanos, realizándose la mayoría de operaciones a través de fondos tradicionales, si bien tenemos que destacar por tratarse de una novedad, el creciente interés del capital latinoamericano por adquirir activos inmobiliarios en nuestro país.

Sin duda todas estas mejoras de las expectativas económicas se tienen que trasladar a la economía doméstica. De esta forma se irá dinamizando el mercado y entraremos en la senda del crecimiento, consiguiendo porcentajes que nos permitan crear empleo y poder mitigar una de los desequilibrios más importantes de nuestro país. Todo apunta a que durante 2014 veremos una estabilización de los precios del mercado residencial después de varios años de bajadas representativas. Incluso según confirman las últimas estadísticas algunas ciudades como Madrid y Barcelona ya se está produciendo un repunte de los precios.

Todo ello junto con la demanda contenida existente y una vez que las entidades financieras faciliten el acceso al crédito, producirá en el corto y medio plazo una reactivación de la actividad residencial del sector inmobiliario, que sin duda se traducirá en un incremento de las ventas sobre todo en las grandes ciudades.

Ángel Cuervo, director general corporativo de Vía Célere