Las goteras son uno de los desperfectos más habituales de las viviendas. Y el problema se agrava si el problema no es nuestro, sino que procede de la vivienda de otro vecino del bloque. Muchas veces nos aferramos a la idea de que el culpable debe solucionarlo, pero si la persona no pone medidas, esto no soluciona nada a corto plazo. Sabemos que puede resultar muy frustrante, pero es importante que no se lleve a cabo ninguna obra o reparación hasta que quede claro quién es el responsable y quién debe pagar por ello.

Hay que tener en cuenta que el hecho de no contar con un seguro del hogar no exime al culpable de su responsabilidad y que hacer una reparación en nuestra vivienda sin solucionar el problema que causó los daños no servirá de mucho, ya que podría volver a producirse. Por eso, siempre es recomendable contar con nuestro propio seguro de hogar que se encargue de solucionar todos los problemas que nos afecten y de realizar todas las gestiones administrativas y legales necesarias para que siempre podamos tener la mayor tranquilidad posible y ahorrarnos mucho dinero en caso de que surjan este tipo de problemas. De lo contrario, tendrás que responsabilizarte tú del problema. Buscar la avería, y contratar a un profesional para que la repare. Por eso, contar con un seguro de hogar es la mejor opción para estar cubiertos ante cualquier imprevisto.

Si el piso es de alquiler

Si vivimos en un piso de alquiler, por ley, es el propietario de la vivienda quien deberá hacerse cargo. Independientemente de que el problema sea nuestro o de que proceda de la casa de otro vecino. Sin duda, una de las mayores ventajas de estar de alquiler. La única obligación que tienes tú, como inquilino, es informar al dueño sobre la necesidad de una reparación y poner todas las facilidades para que las reparaciones sean llevadas a cabo. Si el propietario se niega a cumplir con su obligación, esto puede ser motivo suficiente como para rescindir el contrato y marcharse del piso.

Si el piso es tuyo

En este caso, debes hablar con el fontanero para que averigüe de dónde proceden las goteras. Si tiene que ver con el deterioro o la rotura de alguna tubería, el responsable será el vecino. Y lo mismo ocurre si existe un escape de agua en la bañera o la ducha. En el caso en el que si somos los responsables nosotros es cuando se producen humedades en nuestras paredes. Lo cual suele ser bastante frecuente en los edificios antiguos. No obstante, si tienes seguro, ellos se ocuparán de todo.

Si tienes la certeza de que la gotera es culpa de tu vecino, el responsable tendría que responder a los daños ocasionados, incluyendo si existen riesgos para la integridad de la vivienda o de las personas que viven en ella. Pero si aun así, no consigues nada, puedes acudir al juzgado de guardia para interponer la denuncia. Si tienes seguro, deberás ponerte en contacto con tu compañía para que envíe a un perito para que lo certifique y lo comunique al responsable para que proceda a realizar la reparación. Si el responsable de niega, tu compañía podrá efectuar una Reclamación de Daños, llevando a cabo todos los trámites legales necesarios para solucionarlo sin que tú tengas que preocuparte por nada.