Pedro Gila (1)

¿Hipoteca? Desde que en 2008 se iniciara la crisis financiera, los bancos centrales de las principales zonas monetarias han desplegado políticas expansivas con el propósito de estimular sus economías, llevando los tipos de interés a mínimos históricos. En el momento de escribir este artículo el Euribor a 1 año, tipo al que suelen vincular las entidades financieras sus préstamos hipotecarios a tipo variable, se encuentra en el 0,16%. Desde estos niveles parece razonable pensar que los tipos sólo pueden iniciar una senda de subidas, cuyo comienzo dependerá de la velocidad de recuperación de la actividad en la eurozona y de evolución de las expectativas de inflación.

Para una familia afrontar la compra de una vivienda requiere movilizar un volumen importante de recursos que en muchos casos excede su ahorro disponible, colocándoles en la necesidad de solicitar un préstamo hipotecario. En ese momento debemos decidir si optamos por un tipo fijo o nos financiamos a tipo variable. Considero que financiarse a tipo fijo en un escenario en el que el EURIBOR sólo puede subir parece una estrategia interesante, y ello a pesar de que a corto plazo estemos asumiendo un coste adicional sobre la opción de hacerlo a tipo variable. Debemos tener en cuenta que, si bien en el corto plazo las expectativas de subidas no anticipan un escenario alcista en tipos de interés muy agresivo, nuestro horizonte de planificación, la vida de nuestro préstamo, es muy largo, y en ese tiempo muchas cosas pueden suceder.

Pedro Gila, director patrimonial de Vía Célere