Las herencias suelen traer más de un quebradero de cabeza debido a la cantidad de trámites, costes, impuestos y tasas a los que hay que hacer frente y sobre los que la mayoría de la gente no está bien informada. Te contamos las cosas que tendrás que tener en cuenta a la hora de heredar para que no haya sorpresas.

Trámites necesarios para recibir una herencia:

  1. Obtención del certificado de defunción.

    Este documento es le único que certifica que el familiar ha fallecido y sin él no pueden comenzar los trámites de la herencia. Por lo general se expiden varios pero en el caso de no tenerlo, se puede acudir al Registro Civil del lugar del fallecimiento y solicitarlo. Podrá hacerlo cualquiera que justifique debidamente el interés en hacerlo, como suele ser el caso de familiares o personas que sepan o crean estar en el testamento del fallecido.

  2. Certificado de últimas voluntades.

    En este documento se especifica en qué fechas y ante qué notaría se realizó el testamento (si lo hubiere). Solo será válido el último de ellos. El papel se puede solicitar en el Registro Central o en cualquier Gerencia Territorial del Ministerio de Justicia. Solo se podrá pedir una vez hayan transcurrido quince días desde el fallecimiento. Para ello también es necesario presentar el certificado de defunción que se habrá obtenido previamente.

  3. Obtención de la copia autorizada del testamento.

    Habiendo visto en el certificado de últimas voluntades si se hizo testamento y ante quién, se podrá ir a la notaría (presentando ambos certificados) a solicitar la copia autorizada del testamento. Lo podrá pedir la persona que figure en el mismo o una tercera persona autorizada (apoderado).

  4. Realizar el inventario de bienes y deudas de la herencia.

    En este momento es cuando se comprueba qué bienes ha dejado el fallecido para poder valorar si conviene o no aceptar la herencia. En este inventario se puede comenzar con los bienes inmuebles pidiendo una nota de bienes a nombre del fallecido en el registro de la propiedad. Para comprobar que no existen bienes que no estén en el registro de la propiedad pero sí catastrados a nombre del fallecido, es importante pedir los certificados catastrales. Después podemos pasar a los saldos bancarios, solicitando a cada una de las entidades donde el fallecido tuviera cuentas que nos notifiquen el saldo disponible. Para saber en qué entidades bancarias tenía cuenta el fallecido se puede comprobar su última declaración de la renta. En cuanto a los vehículos, podremos obtener la certificación de titularidades vigentes en la Jefatura Provincial de Tráfico que corresponda. También hay que comprobar si tenía seguros de vida. Además de todo esto habrá que incluir las deudas en el inventario. En el caso de que existan, se puede aceptar la herencia a beneficio de inventario (se heredaría el valor de los bienes descontando la deuda) o bien renunciar a la herencia.

  5. Redacción del documento de partición de la herencia.

    Aquí se especifica cómo se repartirá la herencia de acuerdo al testamento del fallecido. Esto suele llevarlo a cabo un abogado por su complejidad. Este documento no es obligatorio excepto en el caso de que haya bienes inmuebles a repartir.

  6. Pago del impuestos.

    El principal es el impuesto de sucesiones que es un gravamen que depende de cada comunidad autónoma. En la mayoría de regiones se realiza mediante autoliquidación que puede ser confeccionada directamente en la Dirección de Tributos que corresponda. Además del impuesto de sucesiones es probable que tengas que pagar el impuesto sobre el incremento de valor de los terrenos de naturaleza urbana (las plusvalías de los bienes inmuebles)

  7. Toma de posesión de los bienes.

    Una vez completados todos los pasos y pagados los impuestos correspondientes se toma posesión de los bienes y el heredero puede proceder a inscribir sus inmuebles en el Registr de la Propiedad, hacer efectiva la entrega de los saldos bancarios a tu favor  inscribir el vehículo en la Jefatura Provincial de Tráfico.

El proceso para heredar puede resultar complejo pero una buena información previa de cada etapa nos ahorrará muchos disgustos en el futuro.