El poco espacio disponible en los pisos pequeños puede dejar de ser un problema si optamos por muebles que no estén fijos o anclados y que se puedan mover o adaptar a las circunstancias. La cama es uno de los elementos que más espacio ocupa pero también es de los que más soluciones de espacio nos ofrece, gracias a los modelos de camas abatibles que existen en el mercado.

Camas plegables: la solución al poco espacio de tu mini piso

Paradójicamente, cuando hablamos de camas abatibles no hay que fijarse tanto en el espacio disponible en el suelo como en el de las paredes.

El truco de estas camas es poder guardar la estructura de la cama y el propio colchón en un espacio vertical para que dispongamos de una zona más amplia el resto del día. Así que la altura del techo tiene que ser suficiente para poder montar la estructura alrededor de la cama y tiene que poder hacerse en un espacio de pared recto. Las características de la pared son también importantes. Al tener que ir anclada, las paredes de pladur no suelen ser buena opción con lo que en estos casos puede ser necesario utilizar el techo o el suelo. Al ir encajonada, la solución más obvia  para aprovechar el espacio que deja a los laterales es usarlo como armario.

El fondo del mismo será aproximadamente de la misma medida que el grosor del colchón más la estructura que lo sostiene, con lo que realmente la única preocupación debería ser buscar la pared perfecta para poder montar la estructura.

No hay que olvidar que la cama tiene que reposar sobre algo para mantener el peso de la persona que dormirá ahí. Por lo general esto se soluciona de dos maneras: usando unas patas extensibles que se despliegan al bajarla o bien unos soportes fijos que dejaríamos a la altura adecuada para que cuando la tabla baje todo el peso repose sobre esas estructuras. Esta última opción suele ser más aparatosa ya que implica disponer de esos soportes de manera permanente y nos resta espacio útil para usar la habitación cuando no estamos durmiendo. Sin embargo puedes aprovechar para usarlos como cajones o mini estantes y llenarlos con libros u otros objetos que quieras tener a mano.

Hay otra modalidad de camas de este estilo que en lugar de abatirse contra la pared, suben hacia el techo y se quedan suspendidas. Esta opción es bastante más compleja y es necesario disponer de un techo lo suficientemente alto. Sin embargo estéticamente puede funcionar bien y puede ser una buena opción dependiendo de la forma de tu casa.

Características de las camas abatibles

No hay que olvidar que este tipo de camas suelen ser ligeras y no tan cómodas como una normal.

El colchón, para no ocupar espacio innecesariamente tiende a ser bastante más fino, de entre 15 a 23 centímetros de grosor. El largo del colchón eso sí, suele tener medidas estándar con lo que no habrá problemas para encontrar sábanas y fundas para estas camas.

La estructura que sostiene el somier suele ser de acero pero el mueble que lo rodea y que lo cubre es de madera, para dar la sensación de estar delante de un mueble más.

El peso que soportan este tipo de camas una vez desplegadas no difiere mucho de la de los somieres normales y va desde los 120kg en las individuales hasta más de 180kg en las dobles. No obstante las camas de gamas altas pueden aguantar mucho más peso.

En cuanto al sistema de plegado, algunas incorporan un mecanismo de amortiguadores de gas que hacen que recogerlas o extenderlas no sea un esfuerzo y que realmente ayudan a que cualquiera pueda usarlas sin hacerse daño y sin que haya accidentes.

Las camas plegables son la solución ideal si tienes poco espacio de suelo pero mucha altura de techo. Siempre hay una que encaja bien en cualquier hueco así que empieza a mirar y gánale metros cuadrados a tu casa.

Imagen destacada: http://camasabatibles.net