Hasta los años 2006-2008 los precios de los inmuebles en España no pararon de subir año tras año. Se construía vivienda nueva por todo el territorio, se vendía a precios altísimos y los compradores se hipotecaban con un unos intereses bastante bajos.

Durante esos años existió especulación ya que había determinados compradores que compraban para vender poco después a un precio muy superior. Pero, la burbuja inmobiliaria estalló,  los tipos de interés de las hipotecas aumentaron mucho y las compraventas se paralizaron debido, entre otros aspectos, a los problemas en el mercado laboral.

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¿Cuál es la situación actual del mercado inmobiliario?

En base a los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) la variación anual del Índice de Precios de Vivienda (IPV) en el cuarto trimestre de 2016 fue de 4,5%, y el número de hipotecas concedidas en el mes de enero de 2017 fue de 27.240, es decir, un 16,9% más que en el mes de enero de 2016. Por lo tanto, los datos son positivos: los precios de las viviendas aumentan y también el número de hipotecas.

¿Otra burbuja inmobiliaria?

La mejora de las condiciones del sector inmobiliario ha hecho pensar a muchos expertos en la posibilidad de que se esté formando una nueva burbuja inmobiliaria, sin embargo, hay varios factores que están haciendo de freno:

  • El número de desempleados que sigue habiendo en España. El paro sigue siendo un problema en España y aunque en el año 2016 se crearon más de 400.000 empleos, sigue siendo un problema importante.
  • La precariedad del mercado laboral. Los bajos salarios o las malas condiciones de trabajo hacen que muchas personas no se puedan permitir comprar una casa actualmente.
  • Los requisitos que se deben cumplir para conseguir crédito. Aunque las hipotecas que se conceden aumentan cada mes, lo cierto es que las condiciones que piden los bancos siguen siendo bastante exigentes.
  • El precio del suelo. De momento el precio del suelo se mantiene por debajo del 20% del precio de la vivienda y para que no surja una nueva burbuja es necesario que se mantenga en esos niveles.

Sin embargo, en determinadas ciudades grandes como Madrid y Barcelona, los precios aumentan debido a la escasez en cuanto a oferta, sobre todo en lo que se refiere a viviendas de obra nueva en cascos urbanos, a la alta rentabilidad que ofrece el mercado inmobiliario y al gran número de inversores que desean comprar inmuebles.

Los expertos entienden que no estamos ante otra burbuja inmobiliaria, sino que debido a determinadas circunstancias los precios están aumentando, pero los tres factores que hemos visto anteriormente suponen un límite para la burbuja, pero ¿Qué sucederá si desaparecen esos frenos?

Ya hay países como Holanda, Dinamarca o Bélgica en los que se dice que se está formando una nueva burbuja inmobiliaria, pero de momento España ha quedado fuera de ese listado.

No queda más que esperar a ver qué ocurre en los próximos meses y, sobre todo, en el momento en el que el mercado laboral mejore y las compraventas por parte de particulares vuelvan a niveles anteriores a la crisis.