Miguel Pinto, director de la Fundación Vía Célere.

Miguel Pinto, director de la Fundación Vía Célere

Respecto a BIM – nueva plataforma que estamos introduciendo en Vía Célere – no tengo duda de que, ahora mismo, nos encontramos en la parte más exigente de todo el proceso de implementación.

En la primera fase, quisimos detectar cuáles eran las tendencias de software de diseño para la construcción y contrastar si su utilización era viable en Vía Célere. Rápidamente quedó claro que toda la literatura apunta en la misma dirección y que BIM representa el futuro en la forma de proyectar edificios. Además, pese a que su implantación en España y en el mundo sea todavía muy escasa, las ventajas que presenta son demasiado elevadas como para postergar por más tiempo la introducción de esta innovación.

Nuestro objetivo es llegar a la tercera fase donde el equipo de proyectos utilice con facilidad esta nueva tecnología y donde todo el equipo interno y externo a Vía Célere haya incorporado este importante cambio de proceso. Esta será la forma de materializar sus virtudes: incrementar la calidad de nuestras viviendas y disminuir el tiempo de ejecución en un 5-10%.

Por ahora, estamos en la segunda fase donde el equipo está plenamente convencido de las bondades de la plataforma, pero donde tiene que hacer un sobresfuerzo para integrar este cambio.

Como todas las innovaciones que merecen la pena, esta también exige salir de nuestra zona de confort y crear nuevos hábitos. Hemos tenido la idea y vemos la luz al final, pero debemos cruzar el túnel.