Tu hijo debe tener un lugar en su habitación en el que poder estudiar y sentirse cómodo. No es necesario que inviertas mucho dinero para que los escritorios juveniles resulten creativos y aporten un toque original a la habitación.

Cuando tu hijo es muy pequeño el escritorio es un mueble opcional, pero a medida que cumple años y empieza a tener deberes, necesitará un escritorio.

Antes de nada, tendrás que pensar en el estilo que le quieres dar a la habitación, según lo que a tu hijo le guste. Quizás prefiere un toque divertido o retro o le guste más el minimalismo y lo sencillo. El estilo de la habitación marcará el estilo de los muebles y de los escritorios juveniles con los que se decore.

Una vez que hayas elegido el estilo llega el momento de tomar medidas y hacer un plano de la habitación. Piensa en varias formas de colocar los muebles y prueba a ver cuál es la que mejor queda y la que más cómoda le resulta a tu hijo.

Además, para lograr escritorios juveniles baratos y originales, te proponemos algunas ideas:

Muebles convertibles con escritorios juveniles

Una buena opción para el dormitorio de tus hijos son los muebles que se pueden ir convirtiendo según crece tu hijo. Por ejemplo, una cuna que se transforma en cama o un cambiador que se convierte en un escritorio.

Se trata de una solución práctica que te hará ahorrar dinero, porque los muebles los podrás utilizar durante más tiempo.

¿Te gusta el hazlo tú mismo?

Una buena opción para los escritorios juveniles es acudir a un mercadillo, rebuscar entre los tesoros que encuentres y encontrar un escritorio antiguo que se pueda restaurar. Puedes utilizar técnicas como el decapado o el patinado para darle un estilo vintage al escritorio. En internet hay multitud de tutoriales que te enseñarán cómo aplicar estas técnicas.

Otra opción es hacer tú el escritorio desde cero. Es decir, acudir a una tienda de bricolaje, comprar los materiales y ponerte a trabajar.

Soluciones para espacios pequeños

Si la habitación de tu hijo no es muy amplia, puedes optar por una mesa que sea abatible y quede plegada sobre la pared o sobre otro mueble para que no ocupe mucho espacio. Cuando no hay mucho espacio hay que ser muy creativo para aprovecharlo.

En esas habitaciones que tienen pocos metros otra buena opción son los escritorios de cristal con unas patas metálicas. Resultan más ligeros y visualmente ocupan menos espacio.

Apuesta por combinar estilos

Si encuentras un escritorio que te gusta para la habitación de tu hijo, pero tiene otro estilo respecto al resto de muebles, comprueba si puede cuadrar antes de comprarlo. Es posible combinar estilos, pero es necesario evitar los excesos o utilizar estilos que no tienen nada que ver entre sí.

Qué te parece un toque de color

Si quieres que el escritorio tenga una cierta personalidad en la habitación, lo puedes pintar del color preferido de tu hijo. Aunque utilices colores neutros en el resto de muebles, dar un toque de color en ciertos elementos le da carácter a la habitación.