Llega la Navidad y quien se haya portado bien recibirá un regalo. Todos sabemos que lo importante está en el interior, pero la sorpresa será más agradable si el exterior está cuidado. Te damos algunas ideas para envolver regalos de manera económica, fácil y ecológica.

El papel caricatura. Recorta algunos ojos, bocas, cejas y pelo de revistas viejas. Pégalos en el papel (mejor si es de un color liso) y haz caras graciosas. Las risas están garantizadas desde antes de abrir el regalo.

El papel viajero. ¿Tienes mapas viejos y desactualizados que ya no usas? Aprovéchalos para envolver. Te sorprenderá lo bien que quedan y podrás observar cómo todo el mundo recoge los trozos para ver si reconocen de qué zona son.

El papel de escaparate. Algunas tiendas tienen bolsas de papel bastante originales. Si tienes varias puedes recortarlas y usarlo para decorar tus paquetes. Quedará mejor de lo que esperar y despistarás al que abra el regalo al no saber de dónde viene.

El papel con lazos. Admitámoslo. Un lazo siempre mejora un paquete de regalo, y en este caso puede hacerlo de una manera mucho más original. Puedes usar cordones, cintas de papel de colores enrolladas sobre sí mismas o cordeles teñidos de algún color (usa cualquier tinte que tengas en casa).

El papel con pegatinas. Tan fácil como comprar unas cuantas hojas de pegatinas pequeñas y llenar el paquete de color. Aquí las posibilidades son infinitas: animales, puntos, medios de transporte, personajes de dibujos… Cada persona tiene unos gustos y con este truco podrás adaptar los regalos en poco tiempo y obteniendo un gran resultado.

El papel con nombre propio. ¿Tienes una impresora a mano? Imprime en letras grandes los nombres de los que van a recibir los regalos, imprímelos, recórtalos y pégalos encima del papel. No habrá posibilidad de confusión esta vez.

El papel sellado. En muchas tiendas venten sellos graciosos con tinta de varios colores. Si eliges un papel liso, podrás estampar varias formas en el paquete y hacerlo más original y divertido.

El papel más natural. Si vives cerca de un jardín o un parque, puedes recoger algunas hojas secas, tallos y ramitas para usarlos como adornos.

El papel ecológico. Sí, puedes usar papel reciclado (periódicos por ejemplo), pero también puedes usar cartones y cualquier material que vayas a tirar y al que puedas darle un último uso antes de que pase a mejor voda.

El papel artístico. ¿Has probado a dibujar algo original? No tiene que ser algo elaborado y cualquier dibujo hecho a mano le da un aire muy personal al regalo. Utiliza para ello rotuladores de punta gruesa de colores o incluso ceras o témperas. No hay nada mejor que algo hecho con cariño por uno mismo.

El papel tridimensional. No es lo más práctico pero nadie te ganará en originalidad. Compra algo de plastilina de colores y haz alguna figura en el paquete. El regalo está dentro pero, ¿a quién no le gusta jugar con la plastilina?

El papel abstracto. Una vez envuelto el paquete con un papel liso, coge uno de algún color llamativo que sea fino. Dóblalo estrujándolo con tu puño hasta crear un gurruño y con una tijera y con cuidado, vete dando tajos pequeños a los dobleces. Procura que no sean muy grandes. Cuando termines, abre el papel y aparecerá lleno de pequeños agujeros cual queso de gruyere. Pégalo estirado encima del papel y contempla tu obra.

Todo vale a la hora de envolver regalos

En casa tenemos muchísimos materiales que no usamos y que a menudo acaban en la basura. Da una vuelta y piensa qué tipo de cosas puedes usar para que el regalo sea tan espectacular por fuera como lo es por dentro. Con unos pequeños detalles ese momento puede ser más inolvidable todavía.

¡Feliz Navidad!