El confort de tu casa depende en gran medida de la temperatura en cada estación el año y el aislamiento térmico de paredes y ventanas es un elemento esencial para que tu hogar sea acogedor.

En el caso en que te hayas decidido a hacer una obra en tu casa o comprar una casa nueva, es necesario que recuerdes que el aislamiento térmico será el factor que haga que la casa sea más eficiente desde el punto de vista energético y que, por lo tanto, pagues menos por los suministros porque consumas menos.

Las características que debe tener el aislamiento térmico

Elegir un buen aislamiento térmico puede marcar la diferencia entre pagar menos o más dinero para mantener tu casa a una temperatura adecuada durante todo el año. Esto es lo que tienes que tener en cuenta:

  • Baja conductividad, para que no transmita el frío o el calor hacia el interior de la casa.
  • Alta resistencia térmica para que conserve la temperatura.
  • Baja velocidad de combustión para que en caso de incendio el fuego no se propague rápidamente y para que aumente la seguridad de tu casa.

Cómo mejorar el aislamiento térmico de tu casa

Lo primero que debes detectar es cuáles son los puntos débiles en cuanto al aislamiento térmico en tu casa. Por lo general, suelen ser:

  • El techo.
  • El suelo.
  • La fachada.
  • Las puertas.
  • Las ventanas.

¿Qué puedes hacer para mejorar el aislamiento térmico en cada uno de estos elementos?

  • Fachadas: se puede reforzar el aislamiento bien desde el interior o desde el exterior o mediante la inyección de material aislante en el interior del muro. Se puede utilizar lana mineral, poliestireno extruido o expandido.
  • Paredes: en este caso se pueden utilizar lana mineral de roca, fibra de vidrio o algún tipo de aislante ecológico como el corcho.
  • Cubiertas. Se suele usar el aislamiento desde el interior o desde el exterior. En este segundo caso se coloca un aislante bajo las tejas. Se suelen usar materiales como el poliestireno extruido o el poliuretano.
  • Suelo. Se puede colocar una lámina de polietileno para que haga de barrera.

Además de lo anterior, puedes tomar medidas para mejorar el aislamiento térmico de tu casa como las siguientes:

  • Sellar marcos de puertas y ventanas. Si los marcos están mal ajustados entrará frío en invierno y calor en verano. Puedes utilizar burletes para tapar esos huecos y evitar las fugas de calor.
  • Cerrar las puertas y ventanas en las horas de más frío o calor, para mantener la temperatura y evitar fugas.
  • Evita el efecto condensación en las ventanas. Este efecto se debe a la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior. Para evitarlo lo más aconsejable es utilizar ventanas con doble acristalamiento y rotura del puente térmico.
  • Coloca estores reflectantes en las ventanas. En las zonas muy calurosas es una forma de reflejar la luz del sol y evitar el calor.
  • Utiliza persianas y toldos en verano para evitar que el sol entre en tu casa en las zonas de más calor y ventila por la noche para que la casa se refresque.

Si te vas a comprar una casa tendrás que analizar el aislamiento térmico y ver si la casa es eficiente de forma que cuide el medioambiente y te haga ahorrar.