368_conspace_0306¿Eficiencia energética en el proceso de construcción? Según el Programa para las Naciones Unidas, la construcción sustentable debe constituir una manera de satisfacer las necesidades de vivienda e infraestructura del presente, sin comprometer la capacidad de generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades en tiempos futuros (UNEP, 2010).

Según la UNEP, el sector de la construcción, a nivel mundial, contribuye hasta en un 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero, principalmente por el uso de energía durante la vida útil de los edificios. Por lo tanto, identificar oportunidades para reducir estas emisiones, dentro de la cadena de valor de un edificio, se ha convertido en una prioridad en el esfuerzo mundial para reducir el cambio climático.

No sólo es necesario alcanzar eficiencia energética de los edificios una vez terminados, y conseguir la ansiada Calificación Energética tipo A de la que en Vía Célere nos sentimos orgullosos.

Creemos que es necesario ir más allá, partiendo como base  que el compromiso de la Unión Europea para la década 2010-2020 es conseguir aumentar un 20% la eficiencia energética y encaminarnos hacia las llamadas Passive House progresivamente, nos hace plantearnos, no sólo llegar a la excelencia constructiva, sino cómo llegamos a ella.

Según el Instituto de Tecnología de la  Construcción (ITeC) en su publicación de Buenas Prácticas Ambientales en las Obras de Construcción, el impacto ambiental en el sector, tal y como lo conocemos es de 2 toneladas de materias primas por cada metro cuadrado de vivienda.

La construcción sustentable debiera centrarse en minimizar la cantidad de recursos que consumen actualmente los edificios habitacionales durante su ciclo de vida. Recursos que, en su mayoría, no son renovables y su utilización tiene repercusiones directas en el ambiente, a saber, cargas ambientales a escala local y global. Impactos ambientales que derivan además en impactos sociales y económicos, siendo de este modo la eficiencia en el uso de la energía característico de las construcciones sustentables (Hernández y Meza, 2010).

Con respecto al consumo energético, referido al ciclo de vida de un edificio, puede indicarse, que la fabricación de materiales para construir un metro cuadrado de edificación estándar, puede suponer el consumo de energía equivalente a unos 6.000 MJ. El uso del mismo edificio, en condiciones habituales, durante el periodo de un año (expresado en m2), puede alcanzar los 500 MJ. Considerando la energía de uso del edificio para una vida útil de 50 años y sumándola a la de producción de los materiales, se llega a un valor total de 30.000 MJ/m2 o bien 755 litros de gasolina/m2 (Wadel et al., 2010).

Por todo lo anteriormente descrito, la reducción del impacto medioambiental de los edificios requiere de la aplicación de metodologías de evaluación de impacto adecuadas, de carácter global y local, y que incluyan todas las etapas de la vida útil de un edificio.

Es por ello que creemos en la industrialización de sistemas de componentes compatibles necesarios para entregar el edificio como son los baños, fachadas y cocinas. Por una sencilla razón, si se trabaja en un entorno controlado, mediante una cadena de montaje y de forma estandarizada, es mucho más sencillo cuantificar y optimizar los recursos que se utilizan en la construcción.

Mientras que en una obra tradicional, se generan inevitablemente escombros, ruido y desperdicios innecesarios de agua y luz, en fábrica, se controlan los niveles de contaminación hasta el punto de reducir en torno a un 80% el desperdicio de materiales.

El cliente actual que busca un piso no sólo exige, ubicación, precio y calidad; sino que nuestra sociedad del bienestar, es cada vez es más consciente de la necesidad de ser respetuosos con el medio ambiente. Mediante el Código Técnico de la Edificación  se ha avanzado mucho, pero es necesario continuar ese cambio cultural en todos los estadios del proceso constructivo y sus consumos posteriores.

Pablo Manuel Gutiérrez, responsable técnico y comercial de Conspace