Sí, los colores neutros son fantásticos y los claros más aún, pero que nadie se olvide de la importancia del valor que puede dar el color. No siempre es fácil decidir cómo equilibrarlo en los espacios o con qué combinarlos pero un tenemos un lugar maravilloso para usarlo: la cocina.

En 2017 los colores brillantes están haciendo su reaparición en las cocina y queremos que os peguéis a esa tendencia por varias razones:

Distinción

Como siempre decimos, cada habitación debe tener personalidad, un atractivo, una historia, sin dejar al azar ninguno de sus componentes. Un color brillante en la cocina puede ser uno de los elementos que escojamos para que aporten el guiño a nuestro maravilloso espacio.

Funciona de punto focal

La cocina, normalmente, no es un espacio en el que podamos darnos el lujo de tener muchos elementos decorativos. Necesitamos los espacios de forma funcional y, mientras más despejada, más fácil se hacen las tareas. En vista de esto, no tenemos que dejar a un lado la estética de la habitación y ceñirnos a meros detalles minimalistas. El color brillante que escojamos puede ser el punto focal de nuestra cocina y el centro de su estética.

Incidencia en el humor

Usualmente alguien tiende a hacer mucha vida en la cocina de casa y lo mejor que podemos darle a esa persona es un ambiente agradable. De acuerdo con su personalidad y las percepciones que se tengan de cada color, podemos escoger el que más guste y genere sensación de comodidad.

Al final, todas estas razones están conectadas unas con otras, porque el color es vital para cualquier espacio, especialmente aquellos en los que se invierten grandes cantidades de tiempo. Pero no podemos olvidar lo más importante de su uso: el contraste y el balance. Si decidimos darle vida a la cocina con un uso de color sustancial, debemos estar muy atentos a mezclarlo con colores neutros y así darle un descanso a la vista, además de poder jugar con combinaciones complementarias que pueden resultar realmente divertidas.