La cultura es el conjunto de conocimientos, ideas, tradiciones y costumbres que caracterizan a una sociedad, grupo de personas, a una época, etc. Es una forma de pensar, de comportarse y de trabajar en un lugar, comunidad u organización.

La definición de valores es una parte fundamental a la hora de construir la cultura corporativa, la marca y la estrategia de negocio de una empresa.

El verdadero reto es conseguir que esos valores principales sigan intactos y no se desvirtúen con el paso del tiempo, algo que es realmente complicado cuando las empresas crecen muy rápido o llegan a tener un gran número de empleados. Esto no significa que la cultura no tenga que evolucionar y adaptarse a los cambios, pero debe buscar siempre estar alineada con los valores corporativos.

“Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras. Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos. Cuida tus actos, porque convertirán en tus hábitos. Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu destino.”

Mahatma Gandhi

Cuidar la cultura corporativa ya no es una opción. Hoy en día las personas la consideran tan importante como el salario y los beneficios. Ayuda a alinear la forma en la que los empleados piensan y actúan, a seguir la misión de la empresa y alcanzar los objetivos comunes. Se trata de crear un lugar del que todos se sientan orgullosos de pertenecer.

Brian Chesky, fundador de AirBnB, la define como la manera compartida de hacer algo con pasión. Si estropeas la cultura, estropeas la esencia que crea tu producto y te identifica como empresa.

En una nota que envió a toda su plantilla, Chesky argumentaba:

“¿Cómo construimos nuestra cultura corporativa? Defendiendo nuestros valores en todo lo que hacemos. La cultura puede ser muchas cosas. Es vivir nuestros valores cuando contratamos, cuando escribimos un email, cuando estamos trabajando en un proyecto, cuando caminamos en el vestíbulo. Viviendo los valores tenemos el poder de construir la cultura, pero también tenemos el poder de estropearla si quebrantamos esos valores. Cada uno de nosotros tiene esta oportunidad, esta responsabilidad”

Los empleados de una empresa deben ser sus embajadores, y parte de la descripción del puesto debería ser mostrar e inspirar la cultura corporativa. Cuando ésta es fuerte, se puede confiar en que cada uno intentará dar lo mejor de sí mismo y hacer lo correcto, actuando siempre con ética e integridad.

Autor: Adriel García (RRHH Vía Célere)