De todos los tipos de viviendas tradicionales que hay en España, tal vez el cortijo andaluz sea uno de los más característicos. Esto es lo que lo ha hecho reconocido mundialmente y por lo que deberías tenerlo en cuenta antes de decorar tu casa.

El sol: la clave del estilo andaluz

Andalucía es una de las comunidades con más horas de sol al año en España. La luz forma parte de la cultura andaluza y eso se refleja en la arquitectura de esta parte de la península. Los cortijos han tenido siempre en cuenta la temperatura, la humedad y las condiciones ambientales tanto en los materiales de construcción como en los muebles y el estilo. Los jardines por ejemplo. Las plantas suelen ser todas de ambientes cálidos, no solo porque su conservación sea más adecuada, sino porque visualmente encaja mejor con el resto de los espacios. Además de la vegetación, y a causa de la influencia árabe en esta región, el agua, a través de los estanques y fuentes de los jardines, suele tener un papel central en la distribución de los elementos del jardín, algo que característico en todos ellos.

Los cortijos suelen estar construidos teniendo en cuenta la orientación del terreno, con el fin de tener el sol a raya y evitar malgastar energía enfriando una casa que por sus propias características, puede mantenerse fresca en verano con bastante facilidad. Suelen usarse colores claros y materiales que aislan del calor. La ventilación es importante y con una buena disposición de las habitaciones y las alturas de la casa es posible prescindir del aire acondicionado hasta cierto punto.

A partir de aquí el resto es estilo, gusto y decoración.

Habitaciones de estilo tradicional pero práctico

Un cortijo debe tener ciertos elementos tradicionales que le otorgan carácter y esencia. Por ejemplo el patio con macetas. La vegetación ayuda a mantener la temperatura fresca en verano y da mucha vida a la vivienda. En los balcones de las habitaciones siempre que se pueda, flores y plantas. La madera en este caso es uno de los elementos más importantes, ya que no solo lo encontraremos en las grandes mesas del comedor, las consolas o las propias sillas, sino que a menudo forman parte de la propia estructura de la casa: vigas al aire en techos y paredes, puertas, suelos.La madera da un ambiente cálido y acogedor a los espacios y en los cortijos es indispensable.

Para decorarlo, al no tener mucho margen para pintar, se suelen usar alfombras o tapices. Para suelos también es tradicional y estéticamente insuperable el uso de la terracota o las baldosas con adornos y filigranas, que además encajan perfectamente con todos los elementos de madera que mencionábamos. Tratándose de un clima mediterráneo hay que tener en cuenta que los tonos y los colores varían con respecto a climas más fríos. El azul turquesa, el tono rojizo de la terracota y por supuesto el blanco, formarán parte de la decoración de baños y cocinas, donde el uso del alicatado otorga muchas posibilidades decorativas. Para el resto de muebles de la casa, si se quiere continuar con un estilo rústico, es mejor apostar por la madera con vetas a la vista. Barnices claros, tapizados para los sofás y cerámica para la vajilla y otros adornos. Recuerda que en este tipo de construcciones la decoración árabe suele encajar muy bien, ya que está en consonancia con el clima cálido de andalucía y aporta un toque de color en ocasiones necesario. Puedes probar con las cortinas, algunos elementos de las habitaciones como mesillas de noche o taburetes y demás adornos para el baño y la cocina.

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