Escoger las puertas de entrada de nuestra casa no es cualquier cosa. De hecho, el acceso a nuestra vivienda es la primera impresión de nuestra casa  e incluso de nosotros mismos. Por supuesto, supone un ‘aperitivo’ de lo que las visitas pueden encontrar en su interior. No en vano, incluso nuestra forma de ser se puede entrever en esa puerta de entrada. De modo que no acometas esta tarea con prisas y escogiendo la primera puerta que te salga al paso.

Por supuesto, las puertas de entrada deben ser seguras y no resultar de fácil franqueo para los intrusos. No obstante, en ocasiones nos gustaría más decantarnos por una puerta de madera maciza, con decoración clásica que responda al más puro estilo de una masía e incluso una de estilo vintage rescatada de otra vivienda o incluso restaurar la antigua que ya teníamos. En definitiva, parece una difícil tesitura dónde a veces no sabemos qué debe primar: ¿la seguridad o la estética? Por lo tanto, vamos a estudiar qúe tipos de puerta puedes encontrar en el mercado y el estilo asociado a ellas.

¿Puertas de entrada interiores o exteriores?

Obviamente no es lo mismo escoger una puerta de entrada que vaya destinada al exterior –por ser un chalet o una casa– que una que ubiquemos en el interior ya sea porque antes, por ejemplo, tengamos una cancela.

También hay que tener presente circunstancias como el sol o la lluvia que pueden contribuir a su deterioro.

Todos estos puntos nos llevan a plantearnos una simple cuestión: ¿cuál es el mejor material para la puerta de entrada? Lo vemos de inmediato.

Puertas de entrada de madera

Hablamos de un clásico por el que, además, muchos tienen debilidad pues suelen ser bonitas y en este aspecto no hay quién les gane. Además, pueden ser de muchos colores y acabados. Por lo tanto, la batalla de lo estético la tiene ganada, pero su mantenimiento es más complicado y necesita que le prestemos atención cada cierto tiempo. Pero quizás te apetezca protegerla con una bonita persiana como se hacía antaño. Todo depende de tus gustos y si casa con la estética de la vivienda.

Puertas de entrada de fibra de vidrio

Están ganando presencia gracias a su durabilidad y su buena apariencia. Un digno contricante de la madera –pues puede incluso simular sus características vetas– que, además, ofrece la ventaja de su escaso o nulo mantenimiento.

Puertas de entrada de acero

Un gran punto a favor es la seguridad que brinda a los propietarios pues es muy difícil romperla para acceder por ella. También aíslan muy bien del frío dado que están formadas por una espuma aislada con un panel de acero a ambos lados. El mercado ofrece la opción de puertas de acero talladas en relieve que tratan de imitar a la madera, pero su efecto no es tan logrado como las de fibra de vidrio.

Puertas de entrada de aluminio

Otra que vienen con fuerza son las realizadas en aluminio. Una opción excelente dada su durabilidad, su escaso mantenimiento y su ligereza. Y para gustos, colores. Pues las puertas de aluminio se pueden encontrar en muchísimas tonalidades.

Seguramente con toda esta explicación tienes el tema un poco más claro y ya casi tienes visualizada cómo ha de ser la entrada perfecta para tu hogar.