Las casas a pie de playa son un bonito sueño vacacional con el que todos en algún momento de nuestra vida soñamos. Sin embargo, algunos van más allá y se han propuesto convertirse en los felices propietarios de una de estas casas a pie de playa donde pasar sus vacaciones, fines de semana e incluso convertirla en su residencia habitual.

No obstante, a veces es difícil valorar las diferentes opciones y averiguar exactamente qué es lo que necesitamos. No en vano, es una importante decisión que no debemos tomar a la ligera, ¿verdad? En este sentido, vamos a ver primeramente cuáles son las preguntas que debemos formularnos a la hora de adquirir una de estas casas a pie de playa. En definitiva, vamos a darte las pautas para ayudarte a ver averiguar qué es lo que necesitas para que esta casa no se convierta en un lastre inmobiliario.

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¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de valorar las diferentes opciones de casas a pie de playa?

Una casa de playa como residencia habitual

Así, nuestras necesidades serán muy diferentes si pretendemos que esta casa se convierta en nuestra residencia habitual o si solo nuestra intención es pasar en ella nuestras vacaciones. En este sentido, si perseguimos lo primero, es obvio que nos decantaremos por una vivienda que se encuentre próxima a nuestro lugar de trabajo, centro educativo de nuestros hijos o un núcleo urbano que nos preste los servicios adecuados, entre otros aspectos.

De esta manera, no es raro encontrar las zonas de playa como San Juan en Alicante convertidas en la residencia habitual de muchos habitantes.

Una casa de playa como lugar de vacaciones

Sin embargo, si nuestro deseo es que esta casa de playa se erija en nuestro lugar de vacaciones, buscaremos una casa ubicada en una zona que nos guste especialmente, que nos ofrezca un precio asequible y a la que podamos llegar desde nuestra residencia habitual sin tener que afrontar excesivos desplazamientos. De lo contrario, seguramente acabaremos visitándola con mucha menos frecuencia de la que querríamos y, por lo tanto, desaprovechándola. En suma, la proximidad es importante y aunque nos parezca muy tentador una casa en las Islas Canarias, quizás no podamos acudir a ella todo lo que nos gustaría.

Otra circunstancia que debemos valorar la hora de escogerla es el tamaño. Así, aunque a todos nos gustan los metros cuadrados, es cierto que este aspecto encarece la casa y probablemente podemos acoplarnos muy bien a una que no sea tan amplia, pero que, por supuesto, disponga de todo lo que necesitamos. De esta manera, nos podemos arreglar muy bien con literas, sofás cama y, cómo no, debemos tener presente que en las casas de playa o de vacaciones lo habitual es que aprovechemos para hacer vida en el exterior ya sea jardín, salidas con los amigos y familiares, playas, piscinas o restaurantes dado que solemos alojarnos en ella en verano donde las buenas temperaturas predominan.

También el factor de zonas ajardinadas y servicios comunes como piscina o pistas de tenis entran en juego. En las zonas costeras, además, suele haber un fuerte mercado inmobiliario y muchos propietarios se desprenden de sus posesiones a los pocos años de haberlas adquirido. Por lo tanto, a veces es conveniente considerar comprarla de segunda mano, pero podemos encontrarnos con la paradoja de que éstas son más caras que una nueva, pues quizás en la zona hayan dejado de construirse nuevas urbanizaciones.

En definitiva, todas estas circunstancias pesarán en nuestra decisión y ya es asunto nuestro ver cuál de ellas prima sobre todas las demás, ¿verdad?