Rosa Peña, directora general técnicaUno de los factores que condiciona el rumbo actual de la edificación es la calidad. Esta representa a su vez un importante objetivo de nuestra sociedad que persigue el “cero defectos” en todos los bienes que demanda. Por ello, todos los agentes intervinientes en el proceso buscamos la “buena calidad”, es decir, la superioridad del producto y su excelencia, orientando todos los esfuerzos hacia el cliente último. También las administraciones están haciendo estos últimos años importantes esfuerzos en esta materia normalizando y legislando con nuevas herramientas: LOE, CTE, normativa autonómica, etc. Toda esta filosofía de la calidad tropieza con grandes obstáculos en el ámbito de la construcción, ya que nuestro proceso productivo tiene unas particularidades que lo diferencian de la industria: creamos productos únicos, no repetitivos y somos un sector en el que aún seguimos procesos muy artesanales con gran cantidad de mano de obra que a veces no es muy cualificada. Además, nuestro mercado es muy oscilante y está sometido a ciclos difíciles de predecir. La búsqueda de la excelencia pasa por la colaboración de todos los agentes participantes en el proceso empezando por el promotor y siguiendo por el proyectista, direcciones facultativas, constructoras, laboratorios, organismos de control técnico, etc. Es este un proceso continuo en el que, desde el momento en el que se empieza a definir el proyecto, ya se debe tenerse el foco puesto en la calidad, haciendo hincapié en la la elección de materiales y en las soluciones constructivas. La fase de ejecución es quizás la más crítica, la colaboración de todos así como el establecimiento de políticas de calidad con revisión y control de puntos de inspección, nos permitirá terminar el edificio de manera satisfactoria. Aún así haremos siempre verificaciones finales y pruebas de servicio, y garantizaremos unos mantenimientos adecuados que nos prolonguen en el tiempo las características del producto obtenido. En todo este proceso final de entrega acompañaremos al cliente para que haga uso de su vivienda con el máximo aprovechamiento. Este trabajo imprescindible nos permitirá posicionarnos en el sector de manera destacada y garantizar el éxito de nuestro negocio.