Ha llegado el momento de comprarte una casa o cambiar la que tienes. Si estás buscando hipoteca te habrás planteado si te conviene o no contratar una hipoteca a 40 años. Te contamos las ventajas y los inconvenientes

A la hora de financiar la compra de tu casa con un crédito con garantía hipotecaria (hipoteca) tendrás que valorar varios aspectos como los siguientes:

  • El tipo de interés. Es el precio del dinero que te van a prestar.
  • Los gastos de constitución, cancelación o modificación.
  • Las condiciones de vinculación (seguros, planes de pensiones, tarjetas, cuentas etc.).
  • La duración de la hipoteca. El número de años que durará la hipoteca.

Ventajas y desventajas de una hipoteca a 40 años

Pensar que te acabas de comprar una casa y que acabarás de pagarla dentro de 40 años puede dar cierto vértigo, pero existen en el mercado hipotecas con esa duración. Estas son sus ventajas y desventajas:

  • La cuota de la hipoteca será reducida, sobre todo, en el momento actual, en el que los tipos de interés se mantienen en negativo.
  • La cuota reducida permite a las personas jóvenes poder comprar y, a medida que mejoran su situación laboral y sus ingresos, ir pagando cómodamente e, incluso, amortizar total o parcialmente la deuda.
  • La hipoteca tiene una duración muy larga por lo que se pagan cantidades muy altas de intereses.
  • Generalmente este tipo de hipotecas se conceden a personas jóvenes. Habitualmente las hipotecas que ofrecen los bancos suelen tener una duración de entre 20 y 30 años.
  • La condición que suelen poner los bancos en estas hipotecas es que la edad del titular de la misma cuando termine el pago del préstamo no sea superior a 75 años.
  • En todas las hipotecas existe una incertidumbre relativa a la evolución de los tipos de interés y en este caso, al tratarse de una duración bastante larga, la incertidumbre se extiende más en el tiempo.
  • La mayor parte de la cuota de la hipoteca, sobre todo inicialmente, va destinada al pago de intereses y solo una parte al pago del capital principal que te han prestado. A medida que pasa el tiempo, sucederá lo contrario, la cuota de la hipoteca estará formada por una mayor parte de capital y una más pequeña de intereses.

Ten en cuenta que la idea general no es que te pases los próximos cuarenta años de tu vida con la obligación de tener que pagar la hipoteca, sino que con el paso de tiempo tus ingresos aumenten y puedas realizar amortizaciones parciales o totales.

En definitiva, la idea es que las hipotecas con una duración larga suponen el pago de más intereses. Por lo tanto, tendrás que averiguar si te conviene una hipoteca a 40 años y ver qué condiciones debes cumplir de cara al banco. Compara varias opciones de diversos bancos y elige la mejor evaluando cada oferta en su conjunto.