De vez en cuando la tecnología nos sorprende con invenciones que caminan en una nueva dirección. Es el caso de dispositivo que lanzó Amazon a finales del año 2014, Amazon Echo. Un asistente digital capaz de entender órdenes y de responder a preguntas realizadas de forma natural con la voz. Se presenta en forma de barra de sonido vertical y puede situarse en cualquier lugar de la estancia. Posee un sistema de siete micrófonos de alta sensibilidad que pueden escuchar con precisión la voz del emisor incluso a varios metros de distancia. También dispone de un sistema de cancelación de escucha para cuando no queremos tenerlo activo.

¿Cómo funciona Amazon Echo?

Para que Amazon Echo interprete la pregunta o la orden que le damos, debemos decir primero la palabra “Alexa”. Por ejemplo, “Alexa, pon música clásica”. Gracias a su conexión a Internet, es capaz de resolver la pregunta o ejecutar la orden a través de sus altavoces de 360 grados, con voz sintética.
Por otro lado, hay que destacar que Amazon Echo dispone de una aplicación compatible tanto con móviles Android como Amazon Fire, lo que permite cierto control remoto sobre el mismo. Además, en el marketplace podemos encontrar un listado de productos compatibles con el dispositivo que van desde lámparas LED hasta adaptadores de enchufes o interruptores de pared.

Funciona de manera similar a Siri o Cortana. Las preguntas pueden estar referidas a información general, noticias, música, la situación del tráfico, el tiempo que hace, anotar tareas, encender o apagar la luz, o añadir productos al carrito de Amazon; y la respuesta es inmediata.

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Amazon Echo, ayer, hoy y mañana

De momento, su fuente de información es Amazon Web Services, pero la firma ya ha anunciado que irá aumentando el nivel de inteligencia del dispositivo en el futuro. Por ejemplo, Amazon Echo podría convertirse en el control de todos aquellos accesorios y adaptadores que tenemos en casa, ya que los desarrolladores incorporan las integraciones a sus propios productos. Con las nuevas herramientas de desarrollo, es posible añadir líneas de código al software y el hardware necesario para que funcione con Alexa. ¿Te imaginas, por ejemplo, pedirle a Alexa que riegue el césped durante 15 minutos? Para ello, solamente es necesario integrar el dispositivo con el sistema de riego. Pero también podría integrarse con el despertador para que el usuario pueda saber por la mañana qué tiempo hace o qué tareas tienen agenda para ese día.

De hecho, ya hay empresas que están experimentando con Amazon Echo. Es el caso de StubHub e Intuit que han añadido las capacidades de la voz de Alexa a Mint.com para que los usuarios puedan consultar el saldo de su cuenta u otras cuestiones. Algunas de las nuevas habilidades ya se pusieron en marcha a finales de 2015. Pero además, Amazon está creando el Fondo de Alexa con un máximo de 100 millones de dólares para ayudar a financiar a los desarrolladores, fabricantes y empresas nuevas que quieran emplear esta tecnología de voz en sus productos.

Cuando el producto fue lanzado al mercado con un precio de 199 dólares, muchos fueron los que cuestionaron la utilidad del dispositivo, ya que nuestro móvil podía resolver este tipo de cuestiones. Sin embargo, a lo largo de los meses el proyecto ha ido madurando y el dispositivo ha terminado convirtiéndose en un éxito sin precedentes. De hecho, el pasado Black Friday consiguió ser el dispositivo electrónico de más de 100 dólares más vendido.

Hoy Amazon Echo se encuentra en los hogares de millones de estadounidenses y es obvio que el siguiente reto para la marca será conseguir que Alexa entienda otros idiomas y que se expanda de forma internacional, algo que esperamos sea pronto.