Imagina entrar en tu casa, quitarte los zapatos, dejarlos junto a la puerta y caminar sobre alfombras de pasillo, salón y habitación. Siente tus pies hundirse en algo suave, cálido y acogedor. Siéntete en tu casa y disfruta.

Cualquier aspecto de la decoración de tu casa es importante, desde el estilo que elijas a los materiales y los muebles que decidas utilizar, así como también es importante dar calidez y un aspecto confortable a las estancias de tu casa. Una forma de conseguirlo es con las alfombras de pasillo, salón y habitación.

Alfombras pasillo, salón y habitación: materiales

Las alfombras siguen estando de moda en todas las estancias de la casa y dado que es un elemento que vamos a pisar es importante el material con el que están hechas. En este sentido podemos diferenciar las alfombras de fibras naturales y las de fibras artificiales.

Entre las fibras naturales se diferencian las fibras animales y las fibras vegetales. Entre las vegetales destacan el algodón, por un lado, y el Sisal y las algas, por otro lado, porque son fibras muy resistentes y sólidas por los que son perfectas para zonas de paso, además atrapan el polvo por lo que son ideales para las personas alérgicas.

Entre las fibras animales destacamos, evidentemente, la lana por su confort, por el aislamiento que aporta frente al frío y al calor, por lo que, al contrario de lo que se suele pensar, se puede utilizar en cualquier época del año.

Por otra parte, entre las alfombras de tejidos sintéticos destacamos las alfombras de vinilo, tejido que tiene la característica de ser lavable incluso con productos fuertes como la lejía.

Disfruta combinando las alfombras y los muebles

En cuanto a la combinación de colores entre los muebles y las alfombras, pueden ser complementarios o crear contrastes, pero si uno de los dos elementos es estampado es mejor que escojas el otro liso. Por ejemplo, si tienes un sofá estampado es aconsejable que la alfombra sea lisa.

Los muebles oscuros combinan mejor con alfombras de colores claros o incluso brillantes y los muebles más claros se pueden combinar con alfombras estampadas o de colores más atrevidos.

Otra buena opción para que puedas dar un toque especial a tu casa con las alfombras es combinar el color de la alfombra con el de una serie de elementos decorativos. Por ejemplo, imagina que los cojines del sofá, la lámpara de techo y un cuadro son azules, puedes utilizar ese mismo azul para la alfombra y dará una sensación de unificación.

Algunos trucos para colocar las alfombras en tu casa

En zonas como el salón la alfombra se puede colocar de diferentes formas: a unos centímetros del sofá, bajo el sofá o de pared a pared cubriendo toda la superficie. En la habitación se pueden colocar dos alfombras rectangulares a cada lado de la cama, una a los pies de la cama o incluso una alfombra que vaya de pared a pared y cubra toda la superficie de la habitación pasando por debajo de la cama.

Las alfombras de pasillo tienen menos opciones porque son alfombras rectangulares y largas que se colocan a lo largo del pasillo, pero pueden ser un elemento decorativo que nos ayude a aportar luminosidad y color a un pasillo oscuro o un toque de color a un pasillo monocromático.

¿Se te ocurre alguna idea más para decorar con alfombras? ¿Nos la cuentas?