Ahorrar luz en casa es una tarea difícil ya que cada día consumimos una gran cantidad de energía en casa cuando encendemos la televisión, cocinamos o nos duchamos, pero no toda la energía que consumimos es aprovechada, debido a malos hábitos que podemos cambiar y al uso de sistemas ineficientes desde un punto de vista energético. ¿Cómo ahorro luz?

Ahorrar energía

No significa sacrificar nuestro bienestar, sino hacer un uso responsable de los recursos que tenemos buscando un equilibrio con nuestra comodidad.

En cualquier hogar ahorrar energía es un objetivo esencial por muchas razones como las siguientes:

 

  • Los recursos como el petróleo o el gas son recursos limitados y no renovables.

 

  • Evitar la contaminación y proteger el medio ambiente son dos objetivos que se logran cuando controlamos el consumo de energía.

 

Reducir el gasto de nuestro hogar en las facturas de agua, luz o gas es importante no solo para nuestro bolsillo, sino también para la naturaleza, tal y como decíamos antes.

Por ello en el post de hoy vamos a hacer hincapié en:

  • Incorporar a tu día a día hábitos que te van a permitir hacer un uso eficiente de la energía.

 

  • Reducir la factura de la luz, el agua y el gas.

 

  • Utilizar los electrodomésticos y aparatos que consumen luz de forma eficiente.

 

No pienses que lo poco que puedes hacer en casa no sirve, porque todos esos pequeños gestos sumados ayudan mucho. Puede que tu día a día se parezca a lo siguiente: te levantas por la mañana, enciendes la luz de la habitación, luego la del baño, te duchas con el agua caliente al máximo, te lavas los dientes con el grifo abierto, te haces el desayuno abriendo varias veces la nevera porque se te olvidan las cosas, dejas la calefacción encendida para encontrar la casa caliente cuando vuelves y cuando llegas a casa de trabajar te das un buen baño de espuma, te haces la cena y te quedas dormido en el sofá con la televisión encendida.

Ahorrar en luz requiere que cambies una serie de costumbres en tu casa por gestos sencillos que harán que la factura de luz se reduzca. Te proponemos los siguientes consejos:

Puede que no hagas todas esas cosas, pero es probable que alguna sí y la buena noticia es que puedes cambiar tus hábitos para ahorrar en energía. Estas son algunas de las costumbres que puedes evitar:

 

  • Llenar la bañera de agua caliente para darte un baño relajante.

 

  • Encender todas las luces de cada habitación según vas pasando.

 

  • Utilizar bombillas incandescentes.

 

  • Abrir varias veces la nevera.

 

  • Dejar la calefacción encendida cuando no estás en casa.

 

  • No cerrar bien las puertas y las ventanas de la casa, en verano y en invierno.

 

  • Dejar todos los aparatos eléctricos en stand by.

 

  • Poner la calefacción a una temperatura muy alta o el aire acondicionado a una temperatura muy baja.

 

  • No revisar la etiqueta energética de los electrodomésticos que utilizas.

 

  • No analizar las facturas que pagas por la luz ni entender lo que contienen.

 

  • Dejar enchufado el cargador del móvil

 

Ahorrar en luz requiere que cambies una serie de costumbres en tu casa por gestos sencillos que harán que la factura de luz se reduzca. Te proponemos los siguientes consejos:

  • Aunque resulte obvio, no nos cansaremos de repetirlo porque es fundamental: apaga las luces cuando no las estés utilizando. Evita llegar a casa e ir dejando todas las habitaciones con las lámparas encendidas.

 

  • Utiliza bombillas tipo LED o de bajo consumo y notarás de forma notable el ahorro en luz.

 

  • Aprovecha al máximo la luz natural.

 

  • Apaga los aparatos eléctricos en stand by. Sin darnos cuenta dejamos apagados muchos aparatos eléctricos pero enchufados y como siguen en stand by consumen luz. Así que desenchufa todo lo que sea posible (impresora, ordenador, microondas) y deja enchufado solo aquello que tenga que estarlo, la nevera, por ejemplo.

 

  • Utiliza adecuadamente los electrodomésticos. Evita los programas de la lavadora con altas temperaturas, no coloques la nevera cerca de fuentes de calor ni la abras con frecuencia, aprovecha el calor residual de la cocina, usa los programas eco del lavavajillas. Y, además, es esencial que uses la lavadora y el lavavajillas a plena carga.

 

  • Aisla tu casa. Verifica si existen fugas de calor o de frío en las ventanas, puertas o conductos de ventilación y busca una solución. Un sellado de silicona o de masilla, por ejemplo.

 

  • Utiliza cortinas y alfombras. Te permitirán dar un ambiente más confortable y resguardar tu casa del frío a la vez que ahorras luz.

 

  • Apuesta por la domótica. La tecnología también se pone de nuestro lado para ahorrar energía y con un sistema domótico en casa podrás, por ejemplo, encender y apagar la calefacción o el aire acondicionado a distancia, bajar y subir las persianas, apagar las luces o controlar la temperatura entre otras cosas.