¿Crees que necesitas comprar un armario más grande? Probablemente con reorganizar el que ya tienes sea suficiente. A menudo la configuración estándar de los armarios no encaja con nuestro estilo, costumbres o manera de guardar las cosas.

Cada persona tiene unas necesidades diferentes a la hora de guardar sus cosas y por eso es importante adaptar el espacio a nuestro gusto. Con esto conseguiremos guardar más cantidad de cosas en el mismo sitio y tardar menos tiempo en guardarlo todo y usarlo en el día a día. Aquí tienes diez consejos para que organices tu armario:

Zapatero de metal. Existen zapateros extensibles que se adaptan perfectamente al tamaño de cualquier armario. Al tener dos filas a dos alturas diferentes. Podrás guardar el doble de zapatos en el mismo espacio y te quedarán mucho más ordenador.

Cesta extraíbles. Muchas veces dejamos de usar el espacio del fondo por ser más inaccesible. Aprovéchalo instalando unos rieles y unas cestas extraíbles donde podrás meter calcetines, ropa interior o incluso complementos como cinturones, guantes o gorros.

Cuélgalo todo. Contar con una barra y unas perchas es muy cómodo pero no es lo único que puedes colgar. Aprovecha las paredes del armario para llenarlas de ganchos y cestas donde colocar cosas. Incluso en la parte interior de la puerta.

Estantes a diferentes alturas. Si tu armario cuenta con orificios en la parte lateral de las paredes, podrás mover las tablas y adaptarlo a tus necesidades en cualquier momento. Si no te gusta cómo quedan los agujeros, usa tapones del mismo color del mueble que suelen venderse en los grandes almacenes.

Clasificadores para cajones. Unos clasificadores de tela de diferentes tamaños dividirá el espacio interior del cajón, lo que nos facilitará colocar cada cosa en su sitio y tenerlo todo a mano.

Barra abatible. Si tienes mucha altura en el armario pero no es cómodo usar una escalera cada ve que quieres coger algo, puedes probar con las barras abatibles. Se bajan hasta una posición cómoda y se vuelven a subir para aprovechar el espacio.

Perchas especiales. Hay perchas específicas pensadas para usos muy concretos como colgar pantalones, corbatas etc. Son muy prácticos y la ropa se arruga menos colgada que apoyada en un estante, con lo que es una opción ideal.

Cestas. El problema de apilar las cosas es que a veces lo que está abajo sufre y se puede estropear. Si usas cestas den una estructura metálica que puedas colocar en el armario, podrás usar mejor el espacio en altura y no preocuparte por lo que guardas.

Cajones abatibles. Estos son especialmente útiles cuando lo que nos falta es fondo. Se abren por la parte de arriba y se inclinan hacia delante para extraer su contenido. Son perfectos para zapatos, pero pueden ser útiles también para calcetines o ropa interior.

Ganchos adhesivos. Si ves un hueco libre, prueba a usarlo añadiendo un gancho adhesivo. Es muy fácil de instalar y te servirá para colgar cosas ligeras como un gorro, una visera, un cinturón o unos guantes.

Piensa en qué usas más a menudo y reorganiza a partir de ahí

Uno de los errores más comunes que comete la gente al redistribuir el espacio del armario es darle la misma importancia a todas las zonas. Cada persona tiene ciertos conjuntos o elementos que o bien usa con más asiduidad o bien necesita cambiar a lo largo del día. Siempre hay que colocar estas cosas en los lugares más accesibles y dejar los fondos y las zonas más apartadas para las prendas u objetos que solo usemos el fin de semana o en vacaciones. Una vez tengamos claro lo que queremos usar, podremos poner en práctica todos estos consejos y aprovechar al máximo nuestro armario.